AGOSTO: vacaciones, lecturas, arte cristiano y santos, actividades, juegos, propuestas de lecturas, humor, imagen-viñeta para reflexionar, fichas, manualidades, cómics... ***Si bien los materiales propios del blog están protegidos, su utilización ES LIBRE (aunque en ningún caso con fines lucrativos o comerciales) siempre que se conserve el diseño integral de las fichas o de las actividades así como la autoría o autorías compartidas expresadas en las mismas.
Enlaces a recursos sobre el AÑO LITÚRGICO en educarconjesus
Teresa de Jesús (cómic de José Luis Serna)
Cómic-biografía de Santa Teresa de Ávila. Imagen y
texto se unen para mostrarnos la personalidad de una mujer que fue
fundadora, escritora y santa.
Santa Teresa, mujer moderna y muy comunicativa,
hoy utilizaría las modernas formas de comunicación para acercarnos su
profunda experiencia de amor divino.
Esta novela gráfica es una herramienta fresca y
cercana, que conjuga imagen y texto, narración y diálogo, y que encaja
muy bien con la personalidad de Teresa y con su afán por transmitir, con
su mensaje, el sano orgullo de ser seres humanos, hombres y mujeres
capaces de Dios, capaces de amar y de ser amados.
Autor: José LUis Serna
Editorial PPC-2014
92 páginas
ISBN: 9788428827553
Precio 14 euros
V Centenario Sta. Teresa de Jesús - Para vos nací
Esta es la web oficial de V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. En ella podréis encontrar numeras informaciones sobre su obra, vida, eventos, recursos diversos, guías para leer y repensar sus libros, el blog anexo...
Un lugar que en este año "teresiano" conviene tener muy presente. (Ir a paravosnaci)
Un lugar que en este año "teresiano" conviene tener muy presente. (Ir a paravosnaci)
Fiestra de Ntra. Sra. del Rosario (7 octubre)
¿Cuál fue el origen de esta fiesta mariana? ¿Y del rezo del rosario, la oración más universal a virgen María?
En este artículo recogido de corazones.org conoceréis varias curiosidades. (Leer el artículo)
La viña y el juicio Mt 21,33-46 (TOA27-14)
Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.
Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos.
Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon.
El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera.
Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: 'Respetarán a mi hijo'.
Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia".
Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.
Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?».
Le respondieron: "Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo".
Jesús agregó: "¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?
Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos".
44.
Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos.
Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.
«Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.
Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos.
Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon.
El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera.
Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: 'Respetarán a mi hijo'.
Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia".
Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.
Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?».
Le respondieron: "Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo".
Jesús agregó: "¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?
Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos".
44.
Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos.
Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.
“Mi amigo tenía una viña en un fértil
collado” (Is 5,2). He ahí el comienzo de
uno de los poemas más bellos de la Biblia. Un poema que es una hermosa y
dramática alegoría de la suerte y la desgracia de Israel. De esa viña el Señor
esperaba los frutos del derecho, pero ella dio asesinatos. Dios esperaba obras
de bondad y de justicia, pero su viña sólo dio lamentos.
Como todas las parábolas, también ésta
encuentra su aplicación en nuestro mundo. Dios ha puesto en nuestras manos esta
creación salida de las suyas, pero nosotros la hemos violado y destrozado con
saña.
Dios nos ha confiado la organización de
la convivencia en nuestra sociedad, pero nosotros hemos olvidado la fraternidad
y hemos manchado nuestra tierra con la sangre de los inocentes que hemos
troceado o degollado.
Dios nos ha confiado la belleza de la
viña de nuestra misma persona, pero con nuestro pecado y nuestra falsedad hemos
prostituido nuestra propia dignidad. El Señor esperaba que diéramos uvas, pero
hemos dado agrazones
LOS
CRIADOS Y EL HIJO
Por tercer domingo consecutivo, el evangelio
que hoy se proclama nos evoca el mundo de las viñas y el tiempo de la vendimia
(Mt 21,33-43). Como haciéndose eco del poema de Isaías, Jesús habla de un
propietario que plantó con esmero una viña. La diferencia está en que, al
marchar de viaje, la arrendó a unos labradores.
Llegado el tiempo de la vendimia, los
labradores deciden quedarse con los frutos que corresponden al dueño de la
viña. Nada frena su avaricia. Por eso apalean, apedrean y dan muerte a los
criados que el dueño les envía una y otra vez. Y lo mismo harán con el hijo del
dueño. Al empujarlo fuera de la viña y darle muerte, pretenden apropiarse de su
herencia.
La
parábola era una clara alegoría de Israel, la viña amada por Dios. Los que
debían gozar de la confianza del Señor,
habían matado a los profetas. Y ahora estaban dispuestos a matar al Hijo de
Dios. Pero la parábola no ha perdido actualidad. Refleja la actitud de todos
los que ignoran a Dios, desprecian a sus mensajeros y condenan a muerte a su
Hijo.
EL
JUICIO DE DIOS
El evangelio nos anuncia el juicio de
Dios sobre la historia. Pensamos que Él es indiferente a nuestras acciones y
maldades, que no hay más justicia que la que nosotros decidimos. Pero un día
volverá el dueño de la viña. Y Jesús resume su veredicto final:
• “Se os quitará a vosotros el Reino de
Dios”. El Reino de Dios no es un patrimonio de nadie. Es un don de Dios que
requiere nuestra fidelidad al Donante.
•
“Se dará el Reino a un pueblo que produzca sus frutos”. Muchos de los que han
recibido el don de la fe se avergüenzan de ese regalo. Pero otros lo esperan y
lo recibirán con gratitud.
La parábola puede parecer negativa, pero no lo
es. La promesa del juicio de Dios amortigua la esperanza de los malvados y los
presuntuosos. Pero enciende la esperanza de los que escuchan la palabra de Dios
y dan los frutos que de ella brotan. Hay que elegir.
La viña y los hijos Mt 21,28-32 (TOA26-14)
“Cuando el malvado se
convierte de la maldad que hizo, y practica el derecho y la justicia, él mismo
salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente
vivirá y no morirá” (Ez 18,27-28). Las
gentes murmuran contra Dios atribuyéndole un proceder injusto. Y el mismo Dios
responde por medio del profeta Ezequiel, El malvado muere por su propia maldad.
Pero alcanza la vida si se convierte.
Al leer estas palabras del
profeta, pensamos en nosotros mismos y en nuestros vecinos. Alguien dice que
está a punto de perder la fe en Dios a causa de los problemas que se le han
echado encima. Pero a veces basta un breve análisis de la situación para
comprobar que esos problemas han brotado de las decisiones equivocadas y hasta
pecaminosas que él ha tomado.
Al ser humano le cuesta
mucho hacerse responsable de sus propias acciones y omisiones. Le resulta más
fácil atribuirse a sí mismo sus logros y culpar a Dios de sus desgracias. Somos
injustos. O tal vez, demasiado infantiles.
LOS DOS HIJOS
El evangelio que hoy se proclama recoge otra
parábola de Jesús que nos evoca el mundo de las viñas y las faenas de la
vendimia (Mt 21,28-32). Un propietario
tiene dos hijos. A los dos los invita a ir a trabajar a la viña. El relato
juega con la diferencia entre la respuesta de los hijos y su comportamiento
ulterior.
El primer hijo rechaza bruscamente la orden de
su padre. El tajante “no quiero”, con que responde a su deseo nos recuerda los
modales y la aparente apostasía de una gran parte de nuestros contemporáneos.
Pero el hijo se arrepiente de lo dicho y se va a trabajar a la viña, O por
respeto y amor a su padre o porque comprende que la viña también le pertenece a
él.
El
segundo hijo se muestra obediente y obsequioso al responder: “Voy, señor”. Pero
luego no va a trabajar a la viña. El texto no nos dice que haya desobedecido
por despecho o por maldad. Tal vez se quedó solamente entretenido en sus
ocupaciones y distracciones habituales. Habría que ver si esa no es también la
actitud de muchos creyentes de hoy.
LOS BUENOS Y LOS MALOS
El evangelio sugiere que
Jesús trata de contraponer dos actitudes ante el mensaje de Dios. Dos actitudes
que se repiten a lo largo de los siglos.
• Los sumos sacerdotes y los
ancianos del pueblo, a los que se dirige, parecían en principio más cercanos a
la palabra de Dios. Eran oficialmente un modelo social y religioso. Pero no
aceptaron la invitación a la santidad y a la justicia que les dirigía Juan
Bautista.
•
Los publicanos y las prostitutas eran ciertamente marginados sociales. Eran
considerados como la imagen misma del pecado. Parecían ignorar la voluntad de
Dios, pero escucharon al Bautista y se convirtieron. Y eso es lo importante a
los ojos del Maestro.
La parábola habla del hombre. Nos pregunta
dónde ponemos nuestros intereses a la hora de escuchar a Dios. Y nos recuerda
el valor de la conversión. Pero la parábola nos habla, sobre todo, de Dios. Él
no espera de nosotros tan solo buenas palabras. Espera la seriedad de nuestro
compromiso. Y esa conversión que conduce a la vida, como decía el profeta
Ezequiel.
La viña y los jornaleros Mt 20,1-16 (TOA25-14)
“Mis planes no son vuestros
planes. Vuestros caminos no son mis caminos –oráculo del Señor-. Como el cielo
es más alto que la tierra, mis caminos son más altos que los vuestros, mis
planes, que vuestros planes” (Is 55, 8-9). Con estas palabras, el libro del
profeta Isaías se transmite a su pueblo la voz de Dios, que subraya la diferencia entre nuestra forma
de pensar y los proyectos de Dios.
En realidad esa es una tentación
que acecha a todos los creyentes. En lugar de acomodarnos a la voluntad de
Dios, con demasiada frecuencia tratamos de acomodar la voluntad de Dios a la
nuestra.
Nos cuesta trabajo entender
por qué nos suceden las cosas. Aplicamos a Dios nuestros criterios,
condicionados por nuestro egoísmo o, tal vez, por nuestra cortedad de miras.
Sólo con el tiempo logramos comprender que la decisión de Dios era más justa
que la nuestra.
EGOÍSMO Y GENEROSIDAD
En la parábola que hoy se recoge en el Evangelio
según Mateo (Mt 20, 1-26) se narra el relato de los jornaleros que son
invitados a diversas horas del día a trabajar en una viña. El dueño promete a
cada uno de los contratados el salario de un denario. Al parecer todos están
contentos de encontrar trabajo y poder contar con un jornal.
El problema llega al final
del día. Los jornaleros protestan al comprobar que todos reciben un denario,
con independencia del tiempo que han dedicado a su trabajo. En los planes
humanos eso sería una injusticia y provocaría un escándalo.
Pero la parábola no plantea una situación
laboral. Refleja una situación frecuente en las primeras comunidades
cristianas. En ellas debían de ser habituales las quejas de los “creyentes de
siempre” frente a los recién convertidos a la fe. Los que se consideran buenos
se preguntan cómo puede Dios acoger y premiar por igual a unos y otros.
A
fin de cuentas, se nos dice que la justicia de Dios se identifica con su
misericordia. Evidentemente sus pensamientos y sus planes superan nuestros celos
y nuestro egoísmo. Por eso su generosidad nos escandaliza.
EL MÉRITO Y LOS DONES
De todas formas, no podemos
olvidar la invitación que da motivo a esta protesta: “Id también nosotros a mi
viña y os pagaré lo debido”. Esta promesa suscita en nosotros dos reflexiones
para nuestra vida cristiana.
• “Id también nosotros a mi
viña”. En su exhortación “La alegría del
Evangelio”, el Papa Francisco nos recuerda que
todos los miembros de la Iglesia estamos llamados a la tarea de la
evangelización. La invitación del Señor es amplia y universal. Es también
urgente en estos tiempos.
•
”Yo os pagaré lo debido”. Nuestras leyes humanas no pueden obligar a Dios. Como
escribía San Agustín,”al premiar nuestros méritos, Él corona sus propios dones.
Lo debido, lo es en razón de su amor, de su misericordia y de su generosidad.
Bingo citas evangélicas (elrincondelasmelli)
Nuestras amigas Gladys y Marga han elaborado este entrenido juego para empezar a manejar los evangelios y las citas bíblicas. Gracias por vuestra labor.
Levantado en alto Jn 3,13-17 (TOA24-14, exaltación de la cruz)
Hoy se
interrumpe la lectura continua con motivo de la fiesta que conmemora la
recuperación de la cruz de las manos de los persas y su devolución a Jerusalén
por obra del emperador Heraclio. Pero, más allá de esa evocación histórica,
esta fiesta nos invita a preguntarnos qué papel juega la cruz en nuestras
vidas.
-
La cruz material es discutida como nunca. Es destruida en China y en los países
musulmanes. Pero también en los países democráticos se la retira de los lugares
públicos, para no ofender a los miembros de otras religiones o porque también a
los cristianos nos recuerda una vida y una fe de la que hemos apostatado en la
práctica.
-
Por otra parte, están las otras cruces. Esas que no aceptamos con serenidad,
mientras que las cargamos sin piedad sobre los hombros de los demás. Las cruces
de la enfermedad y el desempleo, del hambre y la marginación, del desprecio y
el abandono, de la miseria y la guerra, de la violencia y el despojo. La cruz
de la fragilidad, que preocupa al Papa Francisco.
MIRAR Y CREER
El
evangelio de hoy nos recuerda la conversación de Jesús con Nicodemo (Jn 3,
13-17). El magistrado judío era un
admirador de Jesús y un discípulo clandestino que lo visitaba en el corazón de
la noche.
Su saludo es ya una verdadera profesión de fe:
“Rabbí, sabemos que has venido de Dios
como Maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios
no está con él”. Jesús le explica su propia misión empleando términos
espaciales: Él ha bajado del cielo y al cielo habrá de subir.
Para
explicarlo, Jesús evoca la imagen de la serpiente que aparece en el libro de
los Números (21, 4-9). Con motivo de una plaga de víboras, Moisés fabricó una
serpiente y la hizo colocar en un mástil izado en medio del campamento
israelita. Los que volvían sus ojos hacia aquel amuleto se veían
libres de las mordeduras de las víboras.
Aquel
recuerdo legendario retorna en los labios de Jesús. También él habrá de ser
levantado en alto. Para alcanzar la salvación habrá que volver la vista a
Jesucristo, levantado en alto sobre la cruz. Mirarle a Él equivale a creer en
Él y aceptarlo como Salvador.
EL ÁRBOL Y EL
FRUTO
En
el contexto del diálogo de Jesús con Nicodemo,
queda clara la fe de una comunidad que acepta a Jesús como su Señor.
•
“Tiene que ser levantado el Hijo del hombre”. Levantado sobre los intereses
humanos, Jesús reina por su limpieza. Levantado por encima de las expectativas
del tener, del poder o del placer, él se convierte en fuente de limpia
esperanza. Levantado en la cruz, él es el signo de la salvación
y de la nueva alianza que Dios ofrece a la humanidad
• “Para que todo
el que crea tenga por él vida eterna”. Este árbol único en nobleza produce los
mejores frutos. El poste vertical se convierte en cruz al encontrarse con el
travesaño horizontal. La vida eterna es don que viene de lo alto, pero espera
la acogida de los que hacen de la fe un camino y una convicción, un talante y
una entrega.
La correcta fraternidad Mt (TOA23-14)
“A ti, hijo de Adán, te he
puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches palabras de mi boca,
les darás la alarma de mi parte” (Ez
33,7). Con estas palabras se dirige Dios al profeta Ezequiel para hacerle
responsable de la fe y de la moralidad de su pueblo.
El profeta es enviado a
advertir de su maldad al malvado para que cambie de conducta. Si el profeta no
transmite la palabra de Dios, el pecador será culpable de su pecado, pero el
profeta será responsable de su propio silencio. Un silencio que puede nacer de
su pereza o de su comodidad, de su miedo o de su cobardía.
Ahora bien, si el profeta
transmite con fidelidad la palabra de Dios, puede ser que resulte molesto y sea
perseguido, pero habrá salvado su dignidad y el sentido de la llamada recibida.
Así han hecho todos los que han sido perseguidos por su fidelidad a la fe y a
su misión.
TRES ACTITUDES
El capítulo 18 del Evangelio según Mateo
recoge un buen manojo de enseñanzas de Jesús sobre la comunidad y la
responsabilidad de cada uno de sus miembros. En el texto que hoy se proclama se
anotan tres actitudes imprescindibles.
• En primer lugar, Jesús nos
recuerda que no podemos inhibirnos ante las faltas y los pecados de los demás.
El otro es un hermano, pero puede llegar a actuar como un pagano. Pero no
podemos considerar indiferente que actúe como hermano o como pagano. No podemos
repetir la actitud de Caín que renunciaba a ser guardián de su hermano.
• Además, Jesús amplía a
toda la comunidad la misión y la responsabilidad de atar y desatar: “Todo lo
que atéis en la tierra quedará atado en el cielo”. En la comunidad cristiana nadie puede olvidar
la dimensión universal y la resonancia eterna que tiene cada uno de sus actos y
cada una de sus omisiones.
• Finalmente, Jesús nos
recuerda la importancia de la oración en común. Si dos hermanos se ponen de
acuerdo para pedir algo, será porque han dejado de lado el egoísmo y el interés
personal. Esa oración será fruto del amor. Y Dios, que es amor, no puede
ignorar la petición que le llega desde el amor de sus hijos.
EN EL NOMBRE DEL SEÑOR
El texto evangélico se
cierra con una promesa del Señor: “Donde dos o tres están reunidos en mi
nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18,20)”. Esta promesa suscita en
nosotros al menos dos reflexiones importantes.
• Reunidos en el nombre del
Señor. Hoy se dice que si el Señor no nos ve unidos, sí que nos encontrará
reunidos. Pero, dejando de lado esta broma,
ya es hora de preguntarnos si nos reunimos “en el nombre del Señor” o en
nombre de nuestros intereses particulares o grupales.
• La presencia del Señor
entre los suyos. Es fácil cantar que “Dios está aquí”. Pero los que nos miran
desde fuera ¿descubren que el Señor está presente entre nosotros? Esa presencia
será fruto y manifestación del amor mutuo entre los miembros de la
comunidad.
Un fuego ardiente Mt 16,21-27 (TOA22-14)
“Me sedujiste, Señor, y me
dejé seducir; me forzaste y me pudiste” (Jer 20,7). Ningún texto de Jeremías es
más conocido que este que hoy se lee en la celebración de la Eucaristía.
No es fácil transmitir la
palabra de Dios a los que no la quieren escuchar. El profeta se lamenta ante
Dios porque el ejercicio de la misión recibida de él no le ha acarreado más que
burlas, desprecios y persecución.
Por eso, el profeta ha
querido también él desoír la palabra de Dios para no hablar más en su nombre.
Pero no le ha sido posible. Aquella palabra era en sus entrañas como fuego
ardiente. Hubiera deseado ignorarla, pero no le fue posible.
LA TENTACIÓN
En Cesarea de Filipo Pedro confesó a Jesús
como el Hijo de Dios. Sin embargo, aquella confesión tan explícita podía ser
ambigua. Muchos esperaban un Mesías guerrero y triunfador. Pero Jesús explicó a
sus discípulos que su camino llevaba al padecimiento, a la muerte y también a
la resurrección (Mt 16,21-27).
Pedro estaba dispuesto a
aceptar a su Maestro como el Mesías de Dios. Pero aquella perspectiva de dolor
y de muerte le inquietaba profundamente. En primer lugar, por amor a su
Maestro. Y, además, porque su ideal del Mesías no incluía el fracaso.
Las habituales traducciones
de las palabras de Jesús suenan con una tremenda dureza. Parece que Jesús
identificara a Pedro con el demonio y pretendiera arrojarlo lejos de sí.
Olvidamos que “Satanás” significa “tentador”.
El problema es que, inspirado
por Dios para reconocer a Jesús como el Mesías, Pedro no piensa como Dios, sino
como los hombres al imaginar el mesianismo de su Maestro. Jesús dice a Pedro
que no sea una piedra de tropiezo en su camino. Y que se coloque “detrás de
él”, es decir que acepte su llamada a seguir a su Maestro. “Detrás de mí”: esa es la clave.
EL SEGUIMIENTO
A esa respuesta particular
une Jesús una propuesta universal: “El que quiera venir detrás de mí, que se
niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga”. El seguimiento de Jesús
exige cambiar la mentalidad para no pensar como los hombres sino como
Dios.
• Salvar la vida y perderla.
Los hombres nos exhortan a salvar la vida a toda costa. Pero una actitud de
acedia y de pereza en la evangelización, como dice el Papa Francisco, solo nos
lleva a perder el sentido de la existencia.
• Perder la vida y
encontrarla. Por el contrario, quien se entrega por amor a Dios y por amor a su
pueblo, como recuerda también el Papa, ha encontrado el sentido más profundo de
su vida y los motivos últimos de la evangelización.
• Ganar el mundo y malograr
la propia vida. La mundanización es otra de las tentaciones del evangelizador,
según el Papa Francisco. Ganar el mundo, sus riquezas y sus honores podrá dar
alguna satisfacción pero no garantiza la fidelidad al Señor ni la felicidad
humana.
¿Habéis terminado de echarnos el sermón?
Este libro parte de una premisa: la homilía "está enferma", existen
graves deficiencias en la predicación dominical, como ya advirtiera
Benedicto XVI en la exhortación Verbum Domini. Muchas homilías son
aburridas, largas y desmotivadoras para los fieles. Mediante divertidas
anécdotas y atinados ejemplos, el autor va desgranando los defectos más
comunes en la predicación, ofrece consejos para que la homilía recobre
interés y ayude a los fieles a descubrir el sentido de la existencia
humana, y destaca las cualidades esenciales de una buena homilía:
brevedad, claridad, ejemplaridad, centralidad en Jesús y en la Palabra
de Dios. El libro presenta algunos predicadores modélicos (Bernardino de
Siena, Domingo de Guzmán, Fulton Sheen, Juan Pablo I...) y ofrece una
antología de textos sobre la predicaci n y unaamplia bibliografía sobre
el tema.
Editorial San Pablo
Autor Claudio Dalla Costa
Número de páginas: 200ISBN: 9788428545099
Precio 14 euros
15 formas de orar durante las vacaciones (Autoevaluación)
1.- Cuando te despiertes por la mañana respira hondo, sonríe, y da a un aplauso a Dios. Se lo merece.
2.- Ríete un poco de todo lo que no funciona a tu alrededor. No merece la pena que te enfades, y además con los enfados no se arregla nada. Cambia el entrecejo por la sonrisa.
3.- Conecta con Dios cuando estés en contacto con la naturaleza, cuando estés con los amigos o en familia, cuando estés a solas. El siempre está a la escucha. No trabajes sólo por El, aprende a gozar estando con El.
4.- Cuando te encuentres con alguien, ten siempre en la mochila una historia de salvación y de bienaventuranza para contar. Como María, ¿recuerdas?
5.- Mantén una línea de creatividad y de belleza en lo que haces, piensas o compartes. Ya sabes que el ejercicio desentumece los músculos y que la belleza es una de las formas más bonitas de contar a Dios.
6.- Crea en torno a ti un espacio ecológico donde se respeten especies tan raras como la reconciliación, la tolerancia, el respeto, la sensibilidad, el cariño.
7.- Dedica tiempos para estar contigo y para descansar. Te lo mereces. No cruces deprisa el camino del corazón y haz fiesta.
8.- Abre tus manos para compartir la vida. Siempre queda algo de fragancia en la mano del que ofrece rosas.
9.- Pon el adjetivo “samaritano” a tu comunidad cristiana, a tu familia, a tus amigos, a tu corazón. Además de quedar bonito, tiene y comunica el buen olor de Jesús.
10.- Apúntate cada día al Evangelio. Procurar dedicar al menos un minuto a leer una frase del Evangelio. Míralo como un hermoso proyecto para la humanidad del siglo XXI.
11.- Entra cada día en la presencia de María y en ella contempla un principio de gozo y plenitud, de belleza y esperanza.
12.- Sé la expresión viva de la amabilidad de Dios. Regala siempre una sonrisa a quien encuentres en tu camino.
13.- No comiences la jornada sin tomar conciencia de que Dios está contigo. Y cuando llegue la noche, abandónate en sus brazos.
14.- Lleva siempre en los labios una palabra de esperanza, en tus manos un gesto de paz, en tus pies un alivio para los que están en las orillas.
15.- Cuida la vida, cuida toda vida. Es una hermosa forma de parecerte a Jesús.
2.- Ríete un poco de todo lo que no funciona a tu alrededor. No merece la pena que te enfades, y además con los enfados no se arregla nada. Cambia el entrecejo por la sonrisa.
3.- Conecta con Dios cuando estés en contacto con la naturaleza, cuando estés con los amigos o en familia, cuando estés a solas. El siempre está a la escucha. No trabajes sólo por El, aprende a gozar estando con El.
4.- Cuando te encuentres con alguien, ten siempre en la mochila una historia de salvación y de bienaventuranza para contar. Como María, ¿recuerdas?
5.- Mantén una línea de creatividad y de belleza en lo que haces, piensas o compartes. Ya sabes que el ejercicio desentumece los músculos y que la belleza es una de las formas más bonitas de contar a Dios.
6.- Crea en torno a ti un espacio ecológico donde se respeten especies tan raras como la reconciliación, la tolerancia, el respeto, la sensibilidad, el cariño.
7.- Dedica tiempos para estar contigo y para descansar. Te lo mereces. No cruces deprisa el camino del corazón y haz fiesta.
8.- Abre tus manos para compartir la vida. Siempre queda algo de fragancia en la mano del que ofrece rosas.
9.- Pon el adjetivo “samaritano” a tu comunidad cristiana, a tu familia, a tus amigos, a tu corazón. Además de quedar bonito, tiene y comunica el buen olor de Jesús.
10.- Apúntate cada día al Evangelio. Procurar dedicar al menos un minuto a leer una frase del Evangelio. Míralo como un hermoso proyecto para la humanidad del siglo XXI.
11.- Entra cada día en la presencia de María y en ella contempla un principio de gozo y plenitud, de belleza y esperanza.
12.- Sé la expresión viva de la amabilidad de Dios. Regala siempre una sonrisa a quien encuentres en tu camino.
13.- No comiences la jornada sin tomar conciencia de que Dios está contigo. Y cuando llegue la noche, abandónate en sus brazos.
14.- Lleva siempre en los labios una palabra de esperanza, en tus manos un gesto de paz, en tus pies un alivio para los que están en las orillas.
15.- Cuida la vida, cuida toda vida. Es una hermosa forma de parecerte a Jesús.
Fuente: www.cipecar.org
Los porqués de la Biblia
¿Por qué los hermanos de José le odiaban tanto? ¿Por qué Jesús dice a
las personas desafortunadas que son dichosas? ¿Por qué resucitó Jesús de
noche, sin que nadie lo viera? Si no se puede pronunciar el nombre de
Dios, ¿cómo vamos a llamarlo? ¿Adán vivió realmente 930 años?... Estas y
otras muchas cuestiones pueden surgir acerca de la Biblia. La tradición
hebrea cree que el mejor modo para adquirir la sabiduría de la
Escritura es hacer preguntas al texto sagrado. En este libro, la s
preguntas de los niños guían al lector en el descubrimiento de la Bi
blia y de sus misterios. Todo ello en 110 preguntas procedentes de la
experiencia cotidiana de la autora.
Editorial San Pablo
Autor: Roberta Taverna y Pietro Puccio (ilustrador)
Número de páginas: 152
ISBN: 9788428533171
Precio 18 euros
Número de páginas: 152
ISBN: 9788428533171
Precio 18 euros
Las llaves del Reino Mt 16,13-20 (TOA21-14)
“Colgaré de su hombro la
llave del palacio de David; lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre
nadie lo abrirá” (Is 22,22). Después de un oráculo contra Sobná, mayordomo del
palacio real, el profeta Isaías incluye otro oráculo a favor de Eliacín, que le
ha de suceder en el cargo. La llave es el símbolo del poder que se le otorga en
el palacio.
Es cierto que Eliacín
tampoco será fiel a su oficio. Seguramente se dejó llevar por las exigencias de
su propia familia. El profeta sugiere que con el tiempo este nuevo
administrador sería incapaz de sostener esa carga que su familia impuso sobre él.
El Apocalipsis atribuye a Cristo esa llave de
David (Ap 3,7). Y con ese hermoso título se proclama a Jesucristo en una de las grandes antífonas del
Adviento.
LA PREGUNTA
Según el evangelio que hoy
se proclama, Jesús se ha retirado con sus discípulos a la región de Cesarea de
Filipo (Mt 16,13-20). Se ve que el Maestro ha querido buscar un lugar de
descanso junto a las fuentes del Jordán y a las abundantes cascadas a las que
ya se refería un levita desterrado (Sal 42,8).
En ese lugar Jesús dirige a sus discípulos dos
preguntas fundamentales. Lo eran ya para ellos y lo serán siempre para todo
cristiano.
• “¿Quién dice la gente que
es el Hijo del Hombre?” Esa pregunta no requiere la fe. Para responder basta la
información. Los discípulos refieren que las gentes identifican a Jesús con
Juan Bautista, con Jeremías o uno de los profetas.
• “¿Y vosotros quién decís
que soy yo?” Esa pregunta interpela personalmente al discípulo. Exige una
respuesta en la que dé cuenta de la propia fe. Simón Pedro respondió: “Tú eres
el Mesías, el Hijo de Dios vivo”.
LA PROMESA
En su diálogo con Pedro,
Jesús afirma que la respuesta de la fe no es posible si no es revelada por el
Padre celestial. Como dice el Catecismo
de la Iglesia Católica, “Sobre la
roca de esta fe confesada por Pedro, Cristo ha construido su Iglesia” (CCE
424). Y añade una promesa y dos
consecuencias.
• “Te daré las llaves del
reino de los cielos.” La promesa de Jesús recuerda la profecía de Isaías sobre
Eliacín. “El poder de las llaves designa la autoridad para gobernar la casa de Dios que es la
Iglesia” (CCE 553).
• “Lo que ates en la tierra
quedará atado en los cielos.” Según el
mismo Catecismo, “el poder de atar y
desatar significa la autoridad para absolver los pecados, pronunciar sentencias
doctrinales y tomar decisiones disciplinares en la Iglesia” (CCE 553).
• “Lo que desates en la
tierra quedará desatado en los cielos”. Evocando estas palabras, de nuevo el Catecismo nos recuerda que “la
reconciliación con la Iglesia es inseparable de la reconciliación con Dios”
(CCE 1445).
Los Salmos para niños
Este libro ofrece a los niños una oportunidad única para acercarse a los
Salmos, textos bíblicos escritos hace miles de años que expresan lo
esencial del alma humana: sus temores y sus penas, y también la alegría
de sentirse vivo y la gratitud hacia el Creador. Cada Salmo aparece
acompañado de un breve comentario explicativo adaptado al lenguaje
infantil y de una bonita ilustración realizada por la autora, que
permiten a los niños familiarizarse con estas oraciones de forma amena y
divertida.
Editorial San Pablo
Autor: Carmen Mª Hernández Alonso
96 páginas
ISBN: 9788428544429
Precio 4´50 euros
96 páginas
ISBN: 9788428544429
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