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Iconografía de Sto. Tomás apóstol (3 de julio). Obras + versión color y colorear

Además de la duda del santo ante la resurrección del Señor hay tres representaciones muy extendidas de Tomás aunque la tercera se antoja menos frecuente: 

1. APÓSTOL CON LA LANZA, portando el instrumento de su martirio.


Sto. Tomás 
Diego Velázquez. 1618-20
Óleo sobre lienzo
Museo de Bellas Artes de Orleáns (Francia)


2. APÓSTOL CON ESCUADRA (que puede enriquecerse con compás y otros instrumentos) en alusión a su faceta de constructor.


Sto. Tomás 
Ippolito Scalza. 1587
Mármol blanco
Catedral de Orvieto (Italia)



3, APÓSTOL Y CINTURÓN. La Leyenda Dorada narra que, al estar próxima las muerte de la Virgen María, un ángel aviso a Tomás quien se puso en camino para despedirse de la Señora. Pero al estar tan lejos no llegó a tiempo sino que, de lejos, vio como María era asunta a los cielos. La Virgen recompensó la acción del apóstol regalándole el cinturón que ceñía su túnica.



Santo Tomás
Talla anónima. Siglo XVI
Iglesia de Santo Tomás. Sanchonuño (Segovia)








Iconografía del apóstol Tomás. La Duda Jn 20,19-29

LA DUDA DE TOMÁS ante el resucitado, ejemplo de la fe sincera y desbordante ante quien Dios y Hombre, el Hijo de DIOS.

Cita bíblica: Jn 20,19-29

19 Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: «¡La paz esté con vosotros!». 20 Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. 21 Jesús les dijo de nuevo: «¡La paz esté con vosotros! Como el Padre me envió a mí, yo también os envío a vosotros»

22 Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió «Recibid al Espíritu Santo. 23 Los pecados serán perdonados a los que se los perdonen, y serán retenidos a los que se los retengan».

24 Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. 25 Los otros discípulos le dijeron: «¡Hemos visto al Señor!». El les respondió: «Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré».

26 Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con vosotros!».

27 Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe».

28 Tomas respondió: «¡SEÑOR MÍO y DIOS MÍO!.

29 Jesús le dijo: «Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!».

Ejemplo 1


Duda de Sto. Tomás
Primer maestro de Silos ca.1130
Claustro del monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos)



Ejemplo 2:

Duda de Sto. Tomás
Vicente López Portaña. 1849
 Óleo sobre lienzo
Iglesia de Sto. Tomás de Toledo




Ejemplo 3:


Duda de Sto. Tomás
Andrea del Verrocchio. 1467-83
Escultura de bronce
Museo de Orsanmichele Florencia (Italia)













Santo Tomás (3 de julio). Biografía y Leyenda

Breve biografía

Santo Tomás Apóstol era judío y pescador de oficio. Fue elegido por el SEÑOR Cristo para formar parte del grupo de sus apostoles.
 
Se le conoce por su incredulidad después de la muerte del Señor. Estando Tomás ausente, Jesús se apareció a los discípulos. Cuando los demás se lo comentaron él se negó a creerlo: "Si no veo en sus manos la huella de los clavos y pongo el dedo en los agujeros de los clavos y si no meto la mano en su costado, no creeré". Ocho días más tarde, cuando Jesús se encontraba con los discípulos, se dirigió a Tomás y le dijo: "Pon aquí tu dedo y mira mis manos: dame tu mano y ponla en mi costado. Y no seas incrédulo, sino creyente." Tomás cayó de rodillas y exclamó: "SEÑOR MÍO y DIOS MÍO!" Jesús replicó: "Has creido, Tomás, porque me has visto. Bienaventurados quienes han creído sin haber visto." Jn 20,24-29. Es el confesión de fe que reconoce la HUMANIDAD Y LA DIVINIDAD de Cristo resucitado.
 
El Martirologio Romano, que combina varias leyendas, afirma que Santo Tomás predicó el Evangelio a los partos, medos, persas e hircanios, y que después pasó a la India y fue martirizado en "Calamina". Conmemora el 3 de julio la traslación de las reliquias de Santo Tomás a Edesa. En el Malabar y en todas las iglesias sirias dicha fecha es la de la fiesta principal, pues el martirio tuvo lugar el 3 de julio del año 72.

Predicación de Tomás en la India (según la Leyenda dorada)

Según la tradición-leyenda, Tomás emprendió viaje de predicación hacia las tierras lejanas de Asia. En el puerto palestino de Cesarea, un emisario del reto de la India buscaba un arquitecto para que considera un palacio para su señor. Logró convencer al apóstol que se embarcó así hacia la corte real.

Al llegar, el rey Gondofares, le entrego riquezas para sufragar la construcción. No obstante, Tomás lo repartió entre los pobres y se dedicó a predicar el Evangelio. Al descubrir el engaño, el rey mandó encarcelarlo y torturarlo. Poco antes de ejecutar al apóstol, un hermano difunto del rey se le apareció al monarca y le comunicó que había sido construido un hermoso Paleo en el cielo gracias a las acciones caritativas de Tomás.

Asombrado, el rey se convirtió y fue bautizado. Sin embargo, varios altos mandatarios, viendo peligrar su influencia y la figura emergente del apóstol, conspiraron para matarlo. Y en una emboscada lo atravesaron con lanzas hasta su muerte.

Leyenda de Santo Tomás apóstol
Lorenzo de Villa. 1525-1531
Óleo sobre tabla
Retablo mayor. Basílica de S. Isidoro de León


Para pensar sobre el Universo observable



 

Vengan a mí y descansen Mt 11,25-30 (TOA14-26)


 

Iconografía y simbología de S. Pedro apóstol. Ejemplos (2)

Añadimos dos ejemplos más de la iconografía petrina. En este caso, su martirio y su representación pontifical:



Martirio de S. Pedro apóstol
Caravaggio
óleo sobre lienzo c.1600
Sta. María di Popolo. Roma (Italia)






San Pedro, apóstol (pontifical)
Cosme Damián Bas
Talla en madera de pino. 1573
Catedral del Salvador. Albarracín (Teruel)








¿Qué es la acogida? Mt 10, 37-42

 

Iconografía y simbología de S. Pedro apóstol. Ejemplos (1)

 Iconografía de S. Pedro

Se le representa como una persona de edad madura y barbado con un color de pelo que oscila entre el canoso o un castaño oscuro.

Viste indumentaria tradicional de túnica azul, símbolo de su sencilla humanidad que es revestida por la gracia divina, y túnica roja u ocre que encierra diversos significados (sangre derramada en el martirio, inundado por los dones del Espíritu Santo para su labor, amor al Señor...)

Es tradicional también su representación como sumo pontífice con vestimentas y objetos litúrgicos: alba, cíngulo, casulla y capa, con tiara triple sobre la cabeza que significan los tres poderes que reúne  como Padre de reyes y príncipes (poder terrenal y político), Rector del mundo (autoridad sobre el orbe y los fieles) y Vicario de Cristo (máximo poder y autoridad espiritual en la tierra)

Atributos artísticos más frecuentes:

Las llaves, que simbolizan el poder otorgado por Cristo para el perdón o no de los pecados que  también se interpreta como la concesión del poder temporal-terrenal y espiritual dado por Cristo a la Iglesia.

El gallo, que recuerda sus tres negaciones a Jesús

La cruz invertida, que recuerda su martirio.

Libro, anuncio de la Buena Noticia en la misión de continuar la labor evangelizadora de Jesús

Barca o red, en menor medida, recordando su origen sencillo y el mensaje de su llamada a "pescar hombres" a partir de entonces.

Dos ejemplos:


S. Pedro
Anónimo 1901
Iglesia S. Pedro de Boñar (León)







Negaciones de S. Pedro apóstol
Óleo sobre lienzo
Anónimo s. XVII
Museo diocesano de Ciudad Real




Los enviados y la comunidad Mt 10, 37-42 (TOA13-26)

Un matrimonio de Sunam suele recibir al profeta Eliseo y decide preparar una habitación en la terraza de su casa para recibirlo cada vez que pase por allí.

La hospitalidad hacia el profeta, recibe de Dios el premio de una fecundidad siempre esperada. Aconsejado por Guejazí, su criado, Eliseo promete a aquel matrimonio que el año próximo por la misma época, la mujer estaría ya abrazando a un hijo (2 Re 4,8-14).

En el salmo responsorial, podemos nosotros prometer nuestra gratitud a nuestro Dios: “Cantaré eternamente las misericordias del Señor” (Sal 88).

No es vana nuestra canción. San Pablo nos ha dicho que los redimidos por Cristo, hemos de considerarnos muertos al pecado para vivir con él una vida nueva (Rom 6,3-11).

LA PAGA DEL JUSTO

En el evangelio de este domingo se recuerda el discurso de misión, en el que Jesús dirige a sus apóstoles cuatro advertencias sobre el desprendimiento que se pide al enviado y tres gestos de hospitalidad que se esperan de una comunidad cristiana ideal:

- Habrá de acoger a los enviados como si acogiera al Señor que los envía.

- Habrá de recibir a los profetas, no solo por cortesía, sino tan solo por ser profetas.

- Habrá de mostrarse siempre hospitalaria con los discípulos del Maestro. (Mt 10,37-42).

Una y otra vez se insiste en los avisos de Jesús. “El que no me sigue no es digno de mí”. “El que pierda su vida por mí, la encontrará”. “El que os recibe, me recibe a mí”.  

  Él motiva las decisiones radicales del creyente. Solo por él se puede entregar la vida. Es él quien es recibido cuando se recibe a sus mensajeros y a sus discípulos.

Con todo, hay una frase que parece ser el resumen de todas las demás: “El que recibe a un justo por ser justo, tendrá paga de justo”. Quien recibe a un justo, recibirá la recompensa del Justo que con él se ha identificado.

LOS CAMINOS DEL MUNDO

El verbo “recibir” aparece muchas veces en la boca de Jesús, como un eco de la   hospitalidad propia de su pueblo. En realidad, ahora suena como el signo del reino de la gratuidad que él anunciaba.

• “El que os recibe a vosotros, me recibe a mí”. Con estas palabras, el Maestro se identifica con sus apóstoles. Como se ve, invita a las comunidades cristianas de ahora y de siempre a no mirar con nostalgia los tiempos de la primera comunidad. No tuvieron más privilegio los que oyeron a Jesús que los que en el día de hoy prestan atención a sus enviados.

• “El que me recibe a mí, recibe al que me ha enviado”. Con esta expresión el Maestro se identifica con el Padre celestial. El que envía a sus discípulos es a su vez un enviado. Puede pedir fidelidad a la misión, porque él ha sido fiel a la misión que le ha sido confiada.  También hoy, quien cree en Jesús no se aleja de Dios, sino todo lo contrario.

Las verdaderas radicalidades evangélicas Mt 10,37-42 (TOA13-26)

 El evangelio de este domingo vuelve sobre el "discurso de misión". Mateo señala para su comunidad que ser discípulo y seguidor de Jesús lleva consigo el vivir en conflicto. Perseverar en el discipulado supone romper ciertas tradiciones que nos atan, hasta las más familiares. No se trata de romper afectos familiares, sino lazos que no nos dejan libres. En un "crescendo" eficaz de la alternativa radical que se nos presenta en esta parte del discurso misionero, se pone de manifiesto que cuando la familia nos impone sus  criterios de amor o de odio, de intereses mundanos o de herencia, el discípulo estará en conflicto. Pero Mateo pone de manifiesto que nadie puede estar por encima del evangelio. Jesús, al pedir amarle a El más que a la familia, no está desestabilizándola; está proponiendo una nueva forma de ser hijo, de ser padre o madre y de ser hermano. Estos dichos son famosos, porque algunos discípulos itinerantes los llevaron hasta sus últimas consecuencias, como se refleja en el documento que le sirve a Mateo (Documento Q) para elaborar estas enseñanzas.

El "seguimiento" de Jesús, en verdad, es algo que está lleno de 'radicalidades". Las cosas radicales son aquellas sin las cuales no es posible que nada subsista. El evangelio no podría ser el evangelio si se imponen a los discípulos otros criterios distintos de autoridad y prestigio. Los "dichos" de Jesús recogidos en este discurso están expresados semíticamente y pueden sonar a algo imposible: ¿es posible odiar al padre y a la madre por seguir a Jesús? ¡sería un "contra-dios"! Pero quieren decir algo muy importante. Incluso sabemos que este tipo de "dichos" de Jesús sobre aborrecer a la familia y llevar la cruz obedece a actitudes escatológicas de algunos grupos cristianos que fueron más allá de lo que Jesús quería exigir.

Es una nueva propuesta en la que no se imponen o no se deben imponer imperiosamente los lazos de sangre, el clan familiar, la cultura heredada, los criterios impositivos de los más fuertes o de lo que siempre se debe hacer. El cristiano seguidor de Jesús, amante de la verdad del evangelio, debe amar al padre, a la madre, al hermano, pero nunca debe, a causa de ellos, ceder al odio, al rencor, a la violencia, a la maldición. El cristiano está llamado a una cadena mucho más grande de solidaridad, hasta dar de beber un vaso de agua a cualquiera, sea quien sea, incluso al enemigo nuestro o de nuestra familia. Así es como debemos entender estas palabras del evangelio de la misión.

Tampoco es cuestión de "endulzar" las exigencias por el hecho de que se hayan expresado de una forma semítica en que las que prevalecen los contrastes. Dicen lo que dicen y exigen lo que exigen: algo radical. Pero no se entienda como algo radical por difícil o por imposible, sino por sentido y por coherencia. Se trata de algo vital, porque si no hay raíces, no crece la vida. Eso es lo mismo que el amor a los enemigos: el evangelio no permite el odio de ninguna de las maneras. Por tanto, cuando hay enemigos o nos los creamos en nuestra mente y en nuestro corazón, estamos lejos de Jesús, de su causa del evangelio y de su Dios: cuando hay odio muere el evangelio.

De la misma manera, si seguimos a Jesús, debemos renunciar a nosotros mismos y a lo nuestro. Eso significa lisa y llanamente "llevar su cruz". Pero ¡cuidado!: no veamos aquí solamente renuncia total a la voluntad propia, al honor, a la dicha terrena, recorriendo el duro camino de Jesús por el sendero señalado por Dios, lo que Jesús exige de sus discípulos. Quien acepte el evangelio debe hacerlo por voluntad propia, por honor, y por disfrute personal. Quien acepte estas radicalidades, no debe hacerlo en contra de su voluntad y de su libertad. Si fuera así, ser cristiano, seguir Jesús, sería un drama inhumano inaceptable. Si mi familia, mi clan, mi pueblo nacionalista, me imponen los criterios de mi existencia, de mi libertad y de mi paz, entonces yo estoy con Jesús antes que con los míos. Y ésta, y no otra, es la "cruz", entiendo, que debe llevar el discípulo.

S. Pedro, apóstol (29 de junio junto a S. Pablo)

9 Momentos biográficos sobresalientes

VOCACIÓN. Pedro y su hermano Andrés eran oriundos de la población de Betsaida, en Galilea muy cerca del lago Tiberíades en el cual desarrollaban su labor habitual: eran pescadores. Son los dos primeros llamados por el Señor a acompañarlo (Mt 4,18-22; Mc 1,16-20; Lc 5,1-11). Sin embargo, en el evangelio de Juan, es su hermano Andrés quien le conduce ante el Mesías y, éste, le dice: "Tú eres Simón, hijo de Juan; tú te llamarás Cefas, que quiere decir Pedro [piedra, en griego]" (Jn 1,42)

PROFESIÓN DE FE Y PRIMADO. Leemos en Mateo que Jesús interpeló a los discípulos por quién se decía que era él. Pedro contestó: "Tu eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo". A lo que Jesús respondió: "Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre. Y yo a mi vez te digo que "TÚ ERES PEDRO Y SOBRE ESTA PIEDRA EDIFICARÉ MI IGLESIA. A TI TE DARÉ LAS LLAVES DEL REINO DE LOS CIELOS Y LO QUE ATES EN LA TIERRA QUEDARÁ ATADO EN LOS CIELOS, Y LO QUE DESATES EN LA TIERRA QUEDARÁ DESATADO EN LOS CIELOS" Jn 16,13-20

FORMACIÓN EVANGÉLICA  (Jn 13,1-17) A pesar del tiempo compartido con Jesús,  en el ritual de purificación previo a la Última cena se niega a que le lave los pies (tarea reservada a los siervos o esclavos). Pero amansa su corazón al comprender la disyuntiva en la que le pone Jesús.

EL FALLO Y EL ARREPENTIMIENTO (Mc 14,66-72) Una vez detenido Jesús, Pedro lo sigue. Pero previamente, el Señor había vaticinado una triple negación de Pedro que lo había dejado desconcertado. Y así ocurre hasta que el canto del gallo devuelve a Pedro a una realidad que el creía imposible.

TESTIGO DE LA RESURRECCIÓN  (Jn 20,1-7) Ante el anuncio aparente alocado de María Magdalena, echa a correr hasta la tumba y es el primero en entrar en ella para comprobar que el Maestro había cumplido, una vez más su palabra y había resucitado.

ANUNCIO DE LA BUENA NOTICIA (Hch 2,14-36) Pedro, alentado por el Espíritu recibido ese día de Pentecostés, se dirige a la gente en la que será el primero de muchos anuncios del Evangelio de Jesús. 

ENCARCELACIÓN DE PEDRO (Hch 12). Herodes Agripa I logró detenerlo y fue conducido a prisión encadenado. Sin embargo, la intervención de un ángel, lo liberó de las cadenas y le posibilitó la huida de la cárcel. Es un momento rememorado cada primero de agosto como "S. Pietro in vincoli", iglesia romana donde se conservan aquellas cadenas según la tradición cristiana. Al escapar de la cárcel se refugiará en la casa de la madre de Juan Marcos, fiel colaborador que le acompañará en su tarea misionera y que escribirá el evangelio de MARCOS.

CONCILIO DE JERUSALÉN. Recogida en Hch 15, la reunión de los apóstoles con Pablo concluyó que los gentiles convertidos no tenían que cumplir la Ley de Moisés (circuncisión, prohibición de alimentos, etc.) al ser bautizados. Así, los apóstoles se encargarían de la evangelización de los judíos mientras que Pablo haría lo propio con los gentiles. 

MARTIRIO. La Biblia no narra el final de Pedro. Es el libro apócrifo de Hechos de Pedro quien aporta el martirio de Pedro en Roma, seguramente entre los años 64-67, y crucificado en posición invertida, hacia abajo.

San Pablo, apóstol (29 de junio junto a S. Pedro apóstol). Iconografía y ejemplos para contemplar y colorear

 Breve biografía

Nacido en Tarso en una familia judía farisea, entre el año 5 y 10, tuvo también la ciudadanía romana. Estudió en Jerusalén y en sus primeros momentos persiguió a los cristianos. Presenció la lapidación el protomártir Esteban.

En el camino a Damasco el Señor se le apareció en un gran resplandor preguntándole "Saulo, Saulo ¿por qué me persigues?". Quedó ciego y siguió las instrucciones recibidas de contactar con Ananías al llegar a su ciudad de destino, un cristiano preeminente de la comunidad del lugar. Este, tras un primer momento de vacilación le recibió, le curó y lo bautizo.

Comienza así una actividad misionera que se extendería a lo largo de cuatro viajes por el Mediterráneo oriental y que concluirían en Roma, lugar al que es trasladado desde Palestina tras su detención por las autoridades judías y la apelación paulina de ser juzgado por el emperador como romano que era. En la capital imperial romana fue decapitado entre los años 64-67 según la tradición. Sus restos descansan en la basílica de S. Pablo extramuros de Roma.

Su conversión y relaciones iniciales con la Iglesia primitiva, incluyendo el decisivo concilio de Jerusalén en el que el apostolado aprueba su evangelización a los gentiles se encuentra recogidos en el libro de los Hechos de los apóstoles.

El cuerpo paulino del Nuevo Testamento se compone de 13 cartas: Romanos, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 Tesalonicenses, 1 y 2 Timoteo, Tito y Filemón.

Iconografía

Vestido con túnica ceñida y manto, porta el evangelio en su mano izquierda mientras levanta la espada, instrumento de su martirio, con la derecha. Su rostro barbado y sereno se suele complementar con una calvicie notoria. Con la imagen descrita son frecuentes las representaciones de su martirio así como una seriación de su vida (en especial, en retablos de iglesias bajo su advocación).

Ejemplos artísticos:


S. Pablo apóstol
Escultura de alabastro
Damián Forment 1511-18
Iglesia de S. Pablo de Zaragoza








Martirio de S. Pablo
Óleo sobre lienzo
Andrés Rubira
Primera mitad siglo XVIII
Museo de la Real Academia de S. Fernando de Madrid








Otras DOS iconografías ligadas a Juan el Bautista (con dibujos color/colorear)

Las representaciones de Juan bautista y Jesús, de niños, jugando o interactuando, acompañados de un cordero, título con el que el primo mayor presentará-reconocerá públicamente al menor. aunque típicas son menos numerosas.

La imagen del cordero alude al reconocimiento del Hijo de Dios por Juan en la escena del bautismo recogida por el evangelista Juan: "Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Jn 1,29).


Juan bautista y el niño Jesús
Talla de Luisa de Roldán. 1691-92 
Ermita  de los santos Móstoles (Madrid)



Junto a ellas también cabe añadir a las múltiples formas artísticas de plasmar a Juan bautista en pleno ministerio anunciador de la llegada del Mesías. En estas, es muy frecuente el paisaje junto a un río, algo arbolado, el vestido con piel de camello y alzando el brazo derecho a modo de exhortación de los presentes.

Juan bautista
Talla de Juan de Juni. 1540
Trascoro de la catedral nueva de Salamanca