SEPTIEMBRE: inicio curso, acogida, lecturas, arte cristiano y santos, actividades, juegos, propuestas de lecturas, humor, imagen-viñeta para reflexionar, fichas, manualidades, cómics... ***Si bien los materiales propios del blog están protegidos, su utilización ES LIBRE (aunque en ningún caso con fines lucrativos o comerciales) siempre que se conserve el diseño integral de las fichas o de las actividades así como la autoría o autorías compartidas expresadas en las mismas.
Enlaces a recursos sobre el AÑO LITÚRGICO en educarconjesus
Padrenuestro en dibujos
Con estos 9 dibujos podemos trabajar la oración del Padrenuestro. Bien coloreando, bien escribiendo en cada uno los fragmentos, o bien combinando ambas posibilidades.
Nombre de Dios ¿Yahvé o Jehová?
Un artículo interesante sobre si el nombre de Dios en el Antiguo Testamento fue Yahvé o Jehová. Su desarrollo nos descubre que la primera opción es la correcta en la lengua hebrea, la original. Jehová surge de una combinación posterior que se realizó artificialmente con dos palabras hebreas. No descubro más si te parece interesante ve a este enlace ¿YAHVÉ o JEHOVÁ?
Mandato principal (30TOA por J-R Flecha)
No oprimas al forastero, porque tú también has sido forastero en otro tiempo. No explotes al huérfano y a la viuda, porque yo escucharé su lamento. Cuando prestes dinero, no seas un usurero. Cuando tomes como prenda el manto de tu prójimo, devuélveselo antes de la noche para que pueda cubrirse con él.
Son tan sólo cuatro ejemplos de los mandatos que se incluían en la Ley hebrea (Ex 22, 20-26). Todos ellos tienen en cuenta la dignidad de la persona. Y sus derechos fundamentales, como se diría hoy. Todos ellos tratan de promover el respeto a los demás. Cada uno ha de ponerse en el lugar del otro.
Estos mandamientos son más que mandamientos. Son el reflejo de una valiosa consideración de la persona. Antes que un forastero o un deudor, el otro es una persona que necesita ayuda. Sin compasión, la ley se vuelve dura. La compasión suaviza las relaciones humanas.
EL VALOR Y LA VERDAD
Andando los tiempos, el pueblo de Israel había visto aumentar los mandatos y las prohibiciones, como ocurre también hoy en nuestra sociedad. El riesgo de una cultura de la prohibición es que lleva a olvidar la jerarquía de los valores humanos. Se da importancia a lo más nimio y se pisotea la dignidad misma de la persona. En esa situación es comprensible la pregunta del fariseo:“Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?”(Mt 22. 34-40).
• Sólo el descubrimiento del Absoluto puede hacer que todo lo demás se convierta en relativo. Jesús sabe y proclama que el primer mandamiento responde al valor más importante: el valor de la religión. Así responde al fariseo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser”. Es la entrega de la vida en su totalidad.
• Pero Jesús sabe también que todos los sacrificios rituales pierden todo su sentido cuando la persona más religiosa olvida la misericordia. Miente quien dice amar a Dios y no ama a su prójimo. Y se engaña quien pretende amar al prójimo sin amarse con sencillez y verdad a sí mismo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
La fe cristiana establece una conexión inseparable entre esas dos vertientes del amor. El secreto está en creer que Dios es padre de todos. Ama al hombre, sin distinciones. Su amor nos hace hermanos. Y ese amor que vine de él ha de ser distribuido a todos con generosidad. Sabiendo que nadie puede amar a los otros si no es con el amor que recibe de Dios.
LA LEY Y LOS PROFETAS
“Estos dos mandamientos sostienen la ley entera y los profetas”. Con esa conclusión cierra Jesús sus citas tomadas de dos libros de la antigua Ley. El doble amor a Dios y a los demás es uno sólo. Ese valor es una vocación.
• Sostener la Ley significa reconocer que para la fe cristiana, el mandamiento es percibido como un Evangelio, es decir, como una buena noticia. La Ley del Señor no oprime a la persona ni anula su libertad. La Ley del Señor es fuente de luz y de vida. Una Ley que se resume en el amor es un manantial de felicidad.
• Sostener a los profetas es hacer actual su mensaje. El profeta anuncia con valentía unos valores y denuncia los antivalores que deshumanizan al hombre y a la sociedad. Ahora bien, el amor es el resumen de todos los valores. Todos los mandamientos son aplicaciones concretas de la vocación al amor.
En una sociedad que multiplica las leyes y, al mismo tiempo, enseña trucos para esquivarlas, el amor nos puede ayudar a descubrir el sentido de las leyes justas y a luchar por la abolición de las leyes injustas.
Apóstoles y Cartas paulinas
Cómics sobre el Año Litúrgico
La infancia misionera de nos presenta un cómic para cada domingo del año y por ciclos. Muy interesante para trabajar también pasajes que tratamos en clase. Este es su ENLACE
Trabajar la Biblia también
La web de "horizonte internacional" ofrece un sinfín de materiales para trabajar de principio a fín la Biblia. Cada tema se engloba en un pequeño cuadernillo de unas 5 a 8 páginas en las que encontraremos un dibujo, cita principal, actividades de completar, verdadero o falso, y en ocasiones sopas de letras o crucigramas. Apuntar para mayor claridad que es una página cristiana evangelista. Con lo dicho, remarcar su buena utilidad. Os dejo dos enlaces para trabajar:
Historias del Antiguo Testamento para colorear
Trabajar la Biblia
Una página de recursos entretenida e interactiva para trabajar muchos aspectos bíblicos (historia, personajes...) Pincha aquí RECURSOS BIBLIA
Domund 2011
Aquí tenéis el material más útil para la escuela de la Jornada del Domund de este año
Clase de Religión para Primaria
Página oficial sobre la Jornada (explicaciónes, materiales...)
Clase de Religión para Primaria
Página oficial sobre la Jornada (explicaciónes, materiales...)
El camino de Dios (29TOA por J-R Flecha)
Los gobernantes de la tierra se consideran con
frecuencia autosuficientes y omnipotentes. Se asignan sus puestos de mando, sus
facultades y sus desmesurados salarios. Se atreven a decidir lo que es justo e
injusto y a promulgar leyes para determinar quién puede vivir y quien debe
morir.
El texto del profeta Isaías que hoy se proclama (Is
45, 1.4-6) puede parecer escandaloso tanto a los creyentes como a los no
creyentes. Para los primeros resulta asombroso que Dios considere como su
mesías, es decir, su ungido, nada menos que a un pagano como Ciro, rey de los
persas, que de ninguna forma pertenecía a la estirpe de David.
Para los no creyentes, el asombro viene suscitado por
la continua afirmación que se coloca en los labios de Dios: “Yo soy el Señor y
no hay otro, fuera de mí no hay dios”. El texto nos dice que Dios es el Señor
de la historia. Aun el triunfo político de un rey pagano como Ciro entra en los
planes de Dios para liberar a los humildes y a los esclavos. Evidentemente,
Dios escribe derecho con renglones torcidos.
NUESTROS INTERESES
El evangelio recuerda uno de los pasajes más citados
y manipulados a lo largo de la historia del cristianismo: el de la pregunta por
la licitud del tributo (Mt 22, 15-21). Una pregunta que dirigen a Jesús los discípulos de los fariseos junto con los
herodianos.
Comienzan con una larga captación de benevolencia en
la que proclaman la sinceridad del que reconocen como Maestro: “Sabemos que
eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad”. Pero inmediatamente le plantean la trampa que
pretenden tenderle: “¿Es lícito pagar impuestos al César o no?”
Es fácil descubrir el sentido de la emboscada. Si
Jesús opina que no se debe pagar tributo al emperador se acerca peligrosamente
al grupo de los celotes y se coloca fuera de la ley. Si aconseja pagarlo se
atraerá automáticamente los recelos de las gentes, que a todas luces se sienten
oprimidas por la ocupación romana.
Así pues, lo que importa en este caso no es la
verdad, sino la posibilidad de comprometer a Jesús, como recuerda el mismo
texto evangélico. Los creyentes de hoy
deberíamos preguntarnos si nosotros no apelamos a planteamientos semejantes, al
tratar de implicar a Dios en nuestros intereses personales, sociales o
políticos.
DIOS Y EL CÉSAR
Es interesante ver cómo Jesús desenmascara la
hipocresía y la tentación. Pero más importante es prestar atención a sus
últimas palabras: “Pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de
Dios”. En ella incluyó Jesús una sentencia inesperada. De este mandato se
deducen al menos tres lecciones.
• “Pagadle al César lo que es del César”. Los
poderosos de este mundo parecen tener miedo a los que creen en Dios. Los
cristianos sabemos ser ciudadanos fieles y fiables. Estamos dispuestos a
aceptar las leyes de nuestros gobernantes, siempre que sean justas y estén al
servicio del bien común.
• “Pagad a
Dios lo que es de Dios”. Pero los cristianos sabemos también que no podemos
contentarnos con los programas penúltimos que los gobernantes nos ofrecen.
Aspiramos al reino último. Ante el panorama del relativismo imperante,
aspiramos a la verdad absoluta y a la vida verdadera, que es Dios.
• “Pagadle al César lo que es del César y a Dios lo
que es de Dios”. No se puede utilizar a Dios atribuyéndole lo que respecta al
poder político y a las estructuras administrativas. Pero tampoco se puede
absolutizar el poder político, colocándolo en el puesto de lo divino. Ambas tendencias han de ser consideradas como tentaciones
idolátricas.
Atlas mundial de lugares sagrados
Jesús en Infantil (1)
Con la editorial Edelvives y su método Berit se acerca a los niños de Infantil a JESÚS a través de un personaje: Sara, una niña pastora. Muchos de vosotros lo conocéis y seguro otros muchos lo utilizáis. Iré compartiendo las fichas complementarias que estoy elaborando para este curso (la mayoría os dan la forma de trabajarlas). 1- Conocemos a Sara y a Jesús (colorear y reconocer con un gomet a cada uno) 2- Sara y su mascota Blanquita (canción de Sara y colorear) 3- La familia de Blanquita (pegar algodón para que no tengan frío)
La viña y los viñadores (J-R Flecha)
Por tercer domingo consecutivo la liturgia romana
apela a la imagen de la viña, como parábola del proyecto de Dios y de la
respuesta de los hombres. En la historia de la salvación, la libertad divina
entra muchas veces en conflicto con la libertad humana. No nos bastará toda una
vida para entender este misterio de la decepción de Dios.
En un hermoso poema (Is 5, 1-7), el profeta Isaías
canta la premura y el cuidado con el que un señor planta una viña, la defiende
de las alimañas y espera que a su tiempo le produzca fruto abundante. Por
hallarse plantada en una ladera soleada, la viña debería producir uvas dulces. Pero, inexplicablemente, la viña
sólo produce agrazones.
El dueño derriba la valla y permite que su viña se
convierta en lugar de paso para todos los transeúntes y en terreno de pasto
para todos los animales. Es más, llegará a prohibir a las nubes que lluevan
sobre ella. Ese detalle nos revela la intención del relato. Justo en ese
momento, el poema se sitúa en el nivel de la parábola y de la profecía.
Es evidente que la parábola habla de Dios y de su pueblo. Dios lo ha
elegido y cuidado con amor. Pero el pueblo ha sido infiel a la elección. La
profecía anuncia la misericordia de su Dios y denuncia la dramática apostasía
de sus gentes.
LOS PROFETAS Y LOS ASESINOS
La imagen reaparece en el evangelio que hoy se
proclama (Mt 21, 33-43). Pero es evocada con trazos más personales y, por
tanto, más dramáticos. La esterilidad de la viña podría deberse a un clima
adverso o a otras causas.
Pero ahora nos encontramos con viñadores asesinos.
Apalean, apedrean y matan a los que son enviados por el dueño de la viña a
recoger el fruto esperado de ella. Ni siquiera respetan la vida del hijo del
dueño. La casualidad de una mala cosecha ha dejado paso a la maldad calculada y
responsable.
“Éste es el heredero; venid, lo matamos y nos
quedamos con su herencia”. Así suena el comentario de los viñadores. Son
ladrones y asesinos. No reconocen la propiedad del dueño. Y no respetan al hijo
del dueño. El relato da a entender que los responsables de Israel han matado a
los profetas y harán lo mismo con Jesús.
Pero de pronto, parece que esas palabras adquieren
nueva actualidad. También hoy son muchos los que tratan de burlarse de Dios, de
ignorar su voluntad, de eliminar a los que proclaman su voz, de matar a sus
profetas. También el Hijo de Dios es ridiculizado. Muchos darían cualquier cosa
para que su nombre fuera olvidado en toda la tierra.
EL HEREDERO Y LOS FRUTOS
La parábola de los viñadores homicidas nos ofrece, al
menos, tres puntos importantes para nuestra reflexión:
- Lamentablemente, la parábola puede llevarnos a
pensar que los malos y los traidores son siempre los otros. Nos debería dar
vergüenza identificarnos con los profetas enviados por Dios. Pero deberíamos
evitar ir por ahí identificando a los demás con los malvados que desprecian los
planes de Dios. - Por otra parte, no olvidemos que la parábola nos habla de Jesús, el Hijo que Dios ha enviado a su viña. Él es el heredero. A él pertenece el Reino de Dios y todos sus bienes. Él será como la piedra despreciada por los constructores, que es elegida por el mismo Dios para convertirla en piedra angular del templo de la vida y la esperanza.
- Finalmente, la parábola nos dice que Dios confiará la viña a un pueblo que le entregue a su tiempo los frutos que Él espera. La promesa nos invita a preguntarnos si nosotros estamos dispuestos a aceptar su proyecto. No podemos defraudar las esperanzas de Dios. Una sociedad que no produce los frutos queridos por Dios se convierte en inhumana.
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