Enlaces a recursos sobre el AÑO LITÚRGICO en educarconjesus

El signo de Caná (TOC2-13)

“Como un joven se casa con su novia, así se desposa el que te construyó; la alegría que encuentra el marido con su esposa, la encontrará tu Dios contigo” (Is 62,5). Un anónimo profeta del tiempo posterior al exilio dedica estos hermosos versos a la reconstrucción de la ciudad de Jerusalén.

La idea de la alianza de Dios con su pueblo era antigua y persistente en la historia de Israel. Podía ser entendida según el modelo de los pactos entre un rey poderoso y otros reyes vasallos que buscaban protección en él. Pero con mucha frecuencia esa alianza se entendió como una entrega esponsal, en la que Dios se entregaba a su pueblo y exigía de él fidelidad.

Como hicieran Oseas, Jeremías y Ezequiel, este anónimo profeta no tiene empacho en emplear la imagen del amor matrimonial para referirse a las relaciones de Dios con la Ciudad Santa. La elección y la ternura, el amor y la fecundidad son ideas que han de reforzar la conciencia de todos los que viven en Jerusalén o peregrina hasta ella.
EL AGUA Y EL VINO

Pues bien, la imagen del amor esponsal había de perdurar también en el Nuevo Testamento para reflejar las relaciones de Jesús con la nueva comunidad. En el evangelio de Juan y sólo en él se encuentra el relato de la participación de Jesús en una boda celebrada en el pueblo de Caná de Galilea (Jn 2, 1-11). En él sobresalen algunos detalles significativos:

• El texto sitúa esta fiesta “a los tres días” a contar desde el encuentro de Jesús con Natanael. La referencia al tercer día, recuerda la manifestación de Dios en el monte Sinaí (Ex 19,16) y anticipa la definitiva manifestación de Dios en la resurrección de Cristo. En medio se sitúa esta “hora” de Jesús que preanuncia su gloria.

• En Caná, ocupa un puesto central el vino. Cuando llega a faltar, Jesús no lo crea de la nada. Convierte en vino el agua de las purificaciones de los judíos. No empieza a existir el vino de la nueva alianza sin el agua de la fe de Israel. El don de Dios viene en ayuda del esfuerzo humano, como escribió Benedicto XVI en su libro “Jesús de Nazaret” (I, 299).

• Con este primer “signo” Jesús manifestó su gloria, como Dios había manifestado su gloria en el Sinaí. Y sus discípulos creyeron en él. El camino de la fe se había iniciado ya gracias a la indicación del Bautista sobre Jesús. Se había manifestado en el seguimiento. Ahora, “al tercer día”, se afianza la fe en quien renueva la alianza con el vino de la fiesta.

MARÍA Y LA FE
La meditación del relato de las bodas de Caná no puede prescindir de la presencia de María. No se puede olvidar que en él sitúa el evangelio de Juan las dos únicas frases que a ella le atribuye.

• “No les queda vino”. María está atenta a las necesidades de sus amigos y conocidos. En ella se ha visto reflejada la Iglesia, según afirma el Concilio Vaticano II. También ella ha de prestar atención a una humanidad insatisfecha y dolorida, que ha perdido las razones para vivir y las razones para esperar.

• “Haced lo que él diga”. María sabe que la salvación, como la fiesta de la vida, es siempre don de Dios. Pero sabe que la humanidad ha de estar preparada para acoger esa salvación y hacer posible la alegría. La fe es un don de Dios, pero sólo crecerá si ponemos las condiciones humanas para que eche raíces en nuestra vida y en nuestra sociedad.

Haced lo que Él os diga (TOC2-13)

Mensajes de peques para la paz

Color esperanza -Diego Torres- Karaoke

Hazme un instrumento de tu PAZ



Letra:
DONDE HAY DUDA QUE LLEVE YO TU FE DONDE HAY ODIO QUE LLEVE YO TU AMOR DONDE HAY DESESPERO QUE LLEVE YO ESPERANZA DONDE HAY TINIEBLAS QUE LLEVE YO TU LUZ DONDE HAY TRISTEZA QUE LLEVE TU ALEGRIA SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ OH MAESTRO QUE YO NO BUSQUE TANTO SER CONSOLADO COMO CONSOLAR SER COMPRENDIDO COMO COMPRENDER SER AMADO COMO AMAR PORQUE ES DANDO ES QUE SE RECIBE Y PERDONANDO QUE SE ALCANZA EL PERDON Y MURIENDO SE RESUCITA A LA VIDA ETERNA SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ

Bautismo del Señor ciclo C

Bautismo del Siervo de Dios (NAVC-13)


“Mirad a mi siervo, a quien sostengo, mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones” (Is 42,1). Esas palabras  del primer canto del Siervo de Yahvéh, que encontramos en el libro del profeta Isaías, nos introducen en la liturgia de hoy. 

La imagen es, al mismo tiempo, misteriosa y elocuente. El anónimo “siervo” de Dios parece referirse a un discípulo predilecto. Es elegido por el Señor como profeta. Escucha atentamente la voz de lo Alto. Actúa como testigo de la voluntad de Dios. Y parece destinado a un martirio que resulta salvador para los demás.  

Esas palabras podrían referirse hoy a todos los creyentes. También nosotros hemos sido elegidos y llamados por Dios. Sabemos que sobre nosotros descasa su espíritu. Y creemos que hemos sido enviados a difundir por el mundo un ideal que nos trasciende, un mensaje que es superior al mensajero. El de la justicia que el Dios justo espera de esta tierra. 

EL ANUNCIO

Pero estas palabras del libro de Isaías nos hacen pensar en el Bautismo de Jesús. En el evangelio de Lucas (Lc 3, 15-16. 21-22) escuchamos una vez más la voz de Juan el Bautista. Alejado de la algarabía de Jerusalén, se ha retirado a las orillas del Jordán para anunciar la próxima venida del Mesías. Tres puntos resumen ese anuncio.

• “Yo os bautizo con agua, pero viene el que puede más que yo”. El bautismo de Juan recuerda a su pueblo la figura de Josué, el paso del Jordán y el don de la tierra prometida. Y le recuerda también la voz ardiente del profeta Elías, defensor del único Dios. Y sobre todo anticipa la llegada de Aquel que asumirá la misión de Josué y la de Elías. 

• “Yo no merezco desatarle la correa de sus sandalias”. Ante el Mesías que ha de venir, Juan se considera más indigno que un esclavo. Él es tan sólo una voz que resuena en la soledad del desierto.

• “Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego”. El Mesías Jesús, en efecto, sumerge a los creyentes en el baño del Espíritu, Señor y dador de vida. Y los ilumina con el fuego del amor que unifica las lenguas

LA REVELACIÓN

Con todo, el evangelio de Lucas pasa por alto el ministerio de Juan: “En un bautismo general, Jesús también se bautizó”. El precursor ha cumplido su misión. De acuerdo con la teología de Lucas, importa subrayar la oración de Jesús. Una oración que es revelación y escucha: “Mientras oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo sobre él en forma de paloma, y vino una voz del cielo: Tú eres mi hijo, el amado, el predilecto”. 

• “Tú eres mi hijo”. La fe cristiana nos lleva a recordar las palabras del salmo: “Tú eres mi hijo; yo te he engendrado hoy” (Sal 2,7). Como Jesús, nosotros reconocemos a Dios como Padre al escuchar su palabra. 

• “El amado”. En el libro del Génesis leemos la orden de Dios a Abraham: “Toma a tu hijo único, Isaac, al que amas…y ofrécelo en holocausto” (Gén 22,2). Como Isaac, también Jesús descubre en su bautismo un camino que lleva al sacrificio.

• “El predilecto”. En el primer poema del Siervo de Yhavéh, Dios lo llama “mi elegido en quien se complace mi alma” (Is 42,1). La predilección de Dios afianza la confianza de Jesús en su Padre y sustenta la nuestra.

Como ha escrito Benedicto XVI en su libro “Jesús de Nazaret” (I,47), en su bautismo Jesús “se presenta ante nosotros como el Hijo predilecto, que si por un lado es totalmente Otro, precisamente por ello puede ser contemporáneo de todos nosotros”.

Colorear el Año litúrgico con Familia Católica

Nuestra amiga Xhonane del blog de Familia Católica tiene una entrada que recopila un sinfín de enlaces para encontrar dibujos para colorear las principales fiestas del Año litúrgico. Merece mucho la pena hacer una visita.

El año litúrgico y su liturgia por D. Julián López Martín

Dos libros del mismo autor, Mons. D. Julián López Martín, obispo de León. El primero "El año litúrgico"  en el que a lo largo de 275 páginas desgrana el sentido profundo de cada momento del año cristiano. El segundo, "La liturgia de la Iglesia" en la que se ocupa del hecho litúrgico en la economía de la salvación y en la historia, la celebración, la eucaristía, los sacramentos y sacramentales, la santificación de las horas y la espiritualidad litúrgica y de su relación con otros aspectos de la vida de la Iglesia. Sendas obras son un referente en la teología litúrgica contemporánea. Publicadas por la BAC (Biblioteca de Autores Cristianos) tienen un precio de unos 9 y 19 euros respectivamente.

El año litúrgico como temas

La web de la diócesis de Ciudad Real nos presenta unas reflexiones sistematizadas sobre los tiempos litúrgicos a lo largo de trece temas de una extensión de unos dos o tres folios que concluyen siempre con unas preguntas de recopilación y refresco. Interesante.

La importancia de los gestos y las posturas para el cristiano

Año litúrgico. 3propuestas de Fano


Calendarios litúrgicos. Acontecimientos y fiestas.


Estos Magos que listos son (NAVC-12epifania)

6 de enero (NAVC-12Epifanía)

El diálogo de la Salvación (NAVC-12Epifanía) por JR-Flecha

“¡Levántate, brilla Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!” Nos resulta familiar este grito que se encuentra en el libro de Isaías (Is 60 1). Con él se abre la primera lectura de la misa en esta Solemnidad de la Epifanía del Señor. Jerusalén resplandece no por su propia luz, sino por la gloria del Señor que brilla sobre ella.

Jerusalén representa la tradición judía, la riqueza de la cultura hebrea, su historia leída a la luz de la fe, el tesoro de las escrituras santas. Todo eso ha sido dispuesto por Dios para iluminar a los pueblos. La elección de Israel es un privilegio, pero lleva consigo una misión universal. Los pueblos están llamados a caminar a su luz.

Ahora bien, el texto reconoce que también esos pueblos tienen sus riquezas. Si ellos reciben de Jerusalén la luz para el camino, también pueden darle un gran tesoro de experiencia y de sabiduría. Los camellos y dromedarios, el oro y el incienso representan todo lo que las otras culturas y tradiciones pueden aportar al diálogo de la salvación universal.

EL CAMINO DE LA FE

Ese texto profético sirve de cañamazo al relato evangélico de la llegada de los Magos que hoy se proclama (Mt 2, 1-12). Los Magos, en primer lugar “representan el camino de las religiones hacia Cristo, así como la autosuperación de la ciencia con vistas a él”, como ha escrito Benedicto XVI en su libro “La infancia de Jesús” (p. 101).

Por otra parte, el episodio de los Magos nos recuerda que la presencia de Jesús en el mundo desencadena sentimientos encontrados. El nacimiento de Jesús suscita la búsqueda y el reconocimiento, la adoración y el don en el ánimo de los Magos. Pero suscita también en el corazón de Herodes la turbación y los celos, el rechazo y la voluntad de muerte.

En tercer lugar, el relato de los Magos nos presenta las mediaciones de la salvación. La aparición de la estrella nos recuerda que Dios se ha manifestado y se manifiesta a través de su creación. La referencia de los escribas a un profeta nos indica la importancia de escrutar las Escrituras para hallar el camino que lleva al Rey y Pastor de nuestra historia y nuestra vida.

LA BÚSQUEDA DE LOS MAGOS

“¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”. He ahí las únicas palabras que se ponen en boca de los Magos. Con ellas revela el evangelista la intención de todo el relato.
• “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?” Esa pregunta es ya un preámbulo de la fe. En su carta “La Puerta de la fe”, Benedicto XVI afirma que “muchas personas, aun no reconociendo en ellos el don de la fe, buscan con sinceridad el sentido último y la verdad definitiva de su existencia y del mundo. Esta búsqueda… lleva a las personas por el camino que conduce al misterio de Dios” (PF 10).

• “Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”. En esa frase se subrayan tres de los pasos del camino de la fe. El primero –la aparición de la estrella- no depende de nosotros. Pero es bueno saber que los signos de la salvación están ahí. El segundo paso nos lleva a mirar y relacionar los signos con su significado. Todo es huella de Dios. Y todo nos lleva a Cristo. El tercer paso es la adoración, que reconoce en Jesús al único Salvador.

Felices en lo pobre, pero juntos (NAVC-12 sagrada familia)

Una familia en búsqueda (por JR Flecha)

“El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros”. Estas máximas de humana sabiduría no han perdido actualidad a pesar del paso de los siglos. Esta lectura del libro del Eclesiástico no es aplicable solamente a una sociedad patriarcal (Eclo 3). El respeto al padre y a la madre tiene una validez universal.

En nuestro tiempo cada generación se cree autosuficiente. Pero ese desmembrarse de los eslabones de la cadena no favorece a nadie. Parece que se gana en libertad, pero se pierde en cercanía e intimidad, en cariño y ternura, en colaboración y solidaridad. La familia no puede convertirse en un haz de intereses.

Esas normas judías no sólo reflejan una concepción social o un código de educación y buenos modales. El texto se refiere una y otra vez a Dios. “Al que honra a su madre, el Señor lo escucha”. No se puede olvidar este cruce de lo horizontal y lo vertical. El amor en las relaciones familiares es una especie de culto. Amar a la familia es un acto de oración.
EL ENCUENTRO

También Jesús ha crecido en el seno de una familia. Con mucha frecuencia imaginamos el hogar de Nazaret como un remanso de paz y de armonía. Pero el texto evangélico que se proclama en esta fiesta de la Sagrada Familia resulta sorprendente. Son muchas las lecciones que en él se contienen.

• Para empezar, el evangelio nos sugiere que también aquella familia hubo de afrontar disgustos y malentendidos. La Encarnación del Hijo de Dios no le ahorró el difícil camino de las relaciones humanas. José y María se asemejan a muchos padres y madres que han de buscar con angustia a sus hijos.

• En un segundo momento, vemos a Jesús dar los pasos hacia la madurez humana. Pero observamos que su madurez es integral. No se puede crecer en edad, sin avanzar en el cultivo del espíritu. La sabiduría y la gracia no se oponían en él. Y no pueden oponerse en la evolución de los hijos de este tiempo actual.

• El relato de la pérdida de Jesús en el templo tiene mucha relación con los relatos de su pasión y muerte. En ambos casos, Jesús permanece “perdido” durante tres días. En ambos casos es encontrado de nuevo mientras explica las Escrituras: primero a su familia y después a los discípulos de Emaús. Y así ha de ser encontrado siempre.
LAS PREGUNTAS
En el momento del encuentro de Jesús en el templo se produce un cruce de preguntas entre María y Jesús. En torno a ellas puede centrarse nuestra oración:

• “Hijo, ¿por qué nos has tratado así?” María se plantea un serio interrogante. No acierta a comprender a su Hijo. Esta es la pregunta que muchos creyentes han dirigido siempre a Dios. Orar es, entre otras cosas, tratar de adivinar los planes del Señor.

• “¿Por qué me buscabais?” A la pregunta de María, Jesús responde con esta primera pregunta. La búsqueda es una actitud típica de los creyentes. Pero el que busca a Dios ha de plantearse con frecuencia las razones últimas de su búsqueda

• “¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?” La segunda pregunta de Jesús se dirige a todos los que creen conocerlo. Jesús confiesa que la Ley de Dios es su casa y que la Casa de Dios es su ley. Estar ahí y estar así es su vocación y su misión.

Sagrada Familia (NAVC-12)

Feliz celebración del nacimiento del Señor Jesús


Visita de la madre del Señor (ADVC4-12)

Encuentro y profecía (ADVC4-12)


A Belén había llegado Ruth en el tiempo en que se segaba la cebada. Con la llegada de aquella extranjera se preparaba un futuro glorioso. De su familia había de nacer el rey David. Pero el profeta Miqueas no mira al pasado cuando ve en aquel lugar el origen de un reinado futuro. De Belén, pequeña entre las aldeas de Judá, saldrá el jefe de Israel.

Esta profecía de Miqueas no puede ser olvidada. De hecho, la encontraremos de nuevo en el Evangelio según San Mateo. A ella se remiten los sabios, cuando el rey Herodes les consulta sobre el lugar de nacimiento del Rey de los judíos. Un misterioso rey al que vienen buscando los Magos llegados del Oriente.

Belén es más que una pequeña aldea perdida en el recuerdo. Belén es también la esperanza de un mundo renacido. Belén es la promesa de la paz y de la justicia. También es la promesa de la vida. No en vano el profeta Miqueas alude de forma misteriosa a la madre que da a luz, para situar el tiempo del jefe de Israel.

EL DON DE LA VIDA

La vida se hace especialmente presente en el Evangelio que hoy se proclama (Lc 1, 39-45). En él se narra la visita de María de Nazaret a su pariente Isabel. Las dos mujeres llevan la vida de un bebé en sus entrañas. Una vida que es en primer lugar un don exclusivo de Dios, dadas las condiciones de sus madres.

Para María y para Isabel, por otra parte,  la vida de sus hijos es un signo de la escucha y de la acogida de la palabra de Dios. Es la palabra de Dios la que marca los plazos del tiempo. Y la que hace posible lo imposible. Ellas han sabido escuchar la voz de lo Alto. Y por eso han entrado en la órbita de la vida y de la salvación.

Las dos mujeres están llenas del Espíritu de Dios. Así  le había dicho el ángel a María: “el Espíritu de Dios te cubrirá con su sombra”. Ahora, se dice de Isabel que, llena del Espíritu Santo, proclama a María como la bendita entre las mujeres y como madre del fruto más bendito de la tierra.

LA CREENCIA Y LA FE

El Evangelio de hoy se cierra con otra frase inolvidable de Isabel:: “Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”. Es ésta la primera de todas las bienaventuranzas de la nueva era de la salvación.

• “Dichosa tú que has creído”. La creencia de María no era una simple credulidad. Ante el anuncio del Ángel, ella había querido saber. Mostraba sus dudas. No era fácil comprender el anuncio. Ni aceptar una responsabilidad no esperada. Y, sin embargo creyó.
• “Dichosa tú que has creído”. La creencia de María no obedecía a un deseo de sobresalir entre las gentes de su pueblo. Sospechaba ella lo que aquella maternidad podía costarle. El ángel parecía adivinar sus temores. Y sin embargo creyó.

Recicla tu corazón

Haz latir el corazón del mundo

¿En qué creen los que no creen?

Diálogo ateísmo-creyente católico. Con la aparición de la revista Liberal el 22 de marzo de 1995 el cardenal Carlo Maria Martini y Umberto Eco iniciaron una serie de contactos epistolares de manera trimestral. A lo largo de sus páginas se sustancian cuatro exposiciones de otros tantos temas:
- La esperanza ante el apocalipsis o el fin del mundo
- El inicio de la vida
- La participación en la celebración de los misterios
- El principio de la ética

En un segundo momento, y dado el gran seguimiento de estos intercambios dialogales se unen a la dialéctica dos filósofos, dos periodistas y dos políticos que abundan en los temas desde diversas ópticas.

Libro de 166 páginas, Ediciones Temas de hoy, en su formato de booket tiene un precio de unos 12 euros.

Una visita muy especial (ADVC4-12)

¿Qué hemos de hacer? (ADVC3-12)

Preparando la alegría (ADVC3-12) por JR-Flecha



“Estad siempre alegres en el Señor”. Esa es la consigna que Pablo transmite a los cristianos de Filipos (Flp 4,4). Todos creemos tener derecho a la alegría. Y sin embargo, la alegría es escurridiza. No se puede programar, ni comercializar.  En la exhortación “La Palabra del Señor” Benedicto XVI ha escrito que “Se pueden organizar fiestas, pero no la alegría” (VD 123).
En la primera lectura de la misa de hoy (So 3, 14-18), el profeta Sofonías invita a Israel a alegrarse porque el Señor ha cancelado su condena. Pero el pueblo no podría saltar de júbilo si previamente Dios no se hubiera gozado con él. Dios es el dador de la alegría. Su fuente y su garantía.
Esta dinámica dialogal de la alegría vale también para nosotros. En su primera encíclica “Dios es amor”, el mismo Papa había escrito: “El encuentro con las manifestaciones visibles del amor de Dios puede suscitar en nosotros el sentimiento de alegría, que nace de la experiencia de ser amados” (DCE 17).

LA CONVERSIÓN DE LAS ACTITUDES

La alegría es siempre gratuita y sorprendente. Es verdad. Pero requiere como fondo la paz del corazón. Y esa paz sólo se consigue por medio de la conversión. Los hermanos de la comunidad de Bose han escrito que la alegría cristiana no se puede confundir con el humor y el sentimiento. Refleja la relación con el Señor y tiene un precio: la conversión.
La conversión es lo que exige Juan el Bautista a todos los que bajan a escucharle a las orillas del Jordán. Pero tampoco la conversión puede identificarse con un sentimiento íntimo e incontrastable. Requiere un comportamiento público, que Juan resume en tres actitudes concretas, aplicables a las gentes de su tiempo y del nuestro:  
• Compartir los vestidos y los alimentos con quienes no los tengan. Esos elementos hacen posible la vida y protegen la dignidad de la persona.
• No exigir a los demás más de lo establecido. Ese límite refleja el respeto a la justicia, que ha de hacer posible la armonía en la comunidad.
• No hacer extorsión a nadie. Esta prohibición condena la frecuente altanería de los prepotentes de todos los tiempos que humillan y explotan a los humildes.

EL ANUNCIO DEL MESÍAS

Sin embargo, no podemos olvidar que nadie revisa su vida por nada. Todos necesitamos un motivo fuerte para cambiar nuestras actitudes.  Juan el Bautista no era un predicador moral. Su misión era anunciar la llegada del Mesías. Ese era el motivo para la conversión.
• “Viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de su sandalias”. Juan no tenía la clave de la salvación: anunciaba al Salvador. Él mismo se consideraba como un esclavo al servicio del Señor.
• “Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego”. Juan bautizaba con agua, pero anunciaba un bautismo de viento y de fuego. Esos elementos, que suelen destruir lo que encuentran a su paso, serían en los tiempos mesiánicos el origen de una nueva vida.
• “Él tiene en la mano el bieldo”. Juan no tenía la clave para discernir el bien y el mal. El Mesías traería en su mano el bieldo con el que el labrador separa el trigo de la paja, lo valioso de lo deleznable. Sólo Él podría realizar un juicio sobre las realizaciones humanas.

S. Juan de la Cruz. 14 de diciembre

Muy extensa es la labor de acercarse a este gran personaje de la mística española. Por eso sólo me atrevo, por ahora, proponeros dos enlaces carmelitanos que saben y conocen muy bien al santo:
1- Su vida (en la misma web podéis leer online sus obras)
2- Sus obras completas (para descargar sus obras en PDF)

Cada uno se deleite con la obra que más le provoque (aunque yo me quedo, si me lo permitís, con la Noche Oscura ¡qué belleza y profundidad!)

El Niño Dios sí sabe repartir (ADV3-12) por Fano


La luz que nace en ti

Los colores van al portal (villancico)

Santa Lucía. 13 de diciembre

Los datos que tenemos de esta santa no son muy históricos. Según la passio (un relato datado entre los siglos V y VI) nació en Siracusa en la Sicilia italiana, en las postrimerías del siglo II. Huérfana tempranemente de padre, su madre, Eutiquia, buscó casarla de manera ventajosa. Sin embargo, Eutiquia enferma gravemente de disentería y hemorragias lo que lleva a Lucía a peregrinar hasta el sepulcro de Santa Águeda para implorar su curación. En una visión, la santa le comunica que su madre ha sanado no por su petición sino por la fe que Lucía le ha mostrado. Al volver y ver la salud de su madre restablecida le hace partícipe de su voto secreto de virginidad. Eutiquia rompe el enlace de su hija pero el prometido, enfadado, denuncia su cristianismo al juez local, el prefecto Pascasio. Las amenazas de éste de prostituirla no surten efecto alguno en Lucía. Es rociada de pez y resina y prendida fuego pero no le causa ningun daño. Así Pascasio ordena que le atraviesen con una espada la garganta para acabar con su vida. La fecha de tal martirio se ubica en torno al año 304.

No obstante tenemos noticias arqueológicas ciertas de Santa Lucía mártir un siglo antes del relato de la passio. En 1844 se encontró una lápida en las catacumbas de San Juan en Siracusa que rezaba: "Eusquia, irreprensible, que vivío buena y puramente durante 25 años, murió en la fiesta de la mi Santa Lucía, para la cual no existe suficiente elogio: cristiana, fiel, perfecta...".

Es abogada de las enfermedades de garganta y de quienes padecen hemorragias.

Atributos:
Los más comunes son: el libro (sabiduría), la palma (mártir), la espada, cuchillo o puñal (lanza que le atravesó la garganta), un buey pisoteado bajo sus pies (alusivo a los bueyes que no pudieron arrastrarla hasta el prostíbulo), llamas en los pies (martirio en la hoguera) y la lámpara encendida o el cirio en la mano (símbolos que aluden a la etimología de su nombre). 
La representación de Santa Lucía como figura aislada se distingue por su atributo más característico: los ojos sobre una bandeja o en una copa. Sin embargo, este atributo de los ojos no aparece antes del siglo XIV.
Respecto a su indumentaria y aspecto físico, suele vestir túnica y manto romanos, o un suntuoso vestido que varía en función de la moda imperante. Lleva larga cabellera y corona de flores o de princesa, como otras santas vírgenes.

Este PDF os amplia la información.


Más allá (Gloria Estefan)


LETRA:
Cuando das sin esperar cuando quieres de verdad
cuando brindas perdón en lugar de rencor hay paz en tu corazón.

Cuando sientes compasión del amigo y su dolor
cuando miras la estrella que oculta la niebla hay paz en tu corazón.

Más allá del rencor de las lágrimas y el dolor brilla la luz del amor dentro de cada corazón.
Ilusión, Navidad pon tus sueños a volar siembra paz brinda amor que el mundo entero pide más.

Cuando brota una oración cuando aceptas el error
cuando encuentras lugar para la libertad hay una sonrisa más.

Cuando llega la razón y se va la imcomprensión
cuando quieres luchar por un ideal hay una sonrisa más.

Hay un rayo de sol a través del cristal,
hay un mundo mejor cuando aprendes a amar.

Más allá del rencor de las lágrimas y el dolor
brilla la luz del amor dentro de cada corazón.

Cuando alejas el temor y prodigas tu amistad
cuando a un mismo cantar has unido tu voz hay paz en tu corazón.

Cuando buscas con ardor y descubres tu verdad
cuando quieres forjar un mañana mejor hay paz en tu corazón.

Más allá del rencor de las lágrimas y el dolor
brilla la luz del amor dentro de cada corazón.

Ilusión, Navidad pon tus sueños a volar
siembra paz brinda amor que el mundo entero pide más.