Enlaces a recursos sobre el AÑO LITÚRGICO en educarconjesus

El profeta en su tierra (TOC4-13) por JR Flecha

“Antes de formarte en el vientre te escogí…Te he nombrado profeta de los gentiles…No les tengas miedo…Lucharán contra ti, pero no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte”. Sobre este oráculo del Señor se asienta la vocación profética de Jeremías (Jer 1, 4-5. 17-19).

Su misión no brota de una decisión personal, sino que se debe a la elección gratuita e incondicional por parte de Dios. A la elección sigue el envío para anunciar la palabra de Dios a los paganos. Y el envío es sostenido por una protección continua de Dios. Elección, misión y protección. Tres tiempos de la misma vocación.

Muchos creyentes han llegado a descubrir en su propia vida esos tres momentos de la presencia de Dios. Por supuesto, la Iglesia entera se sabe destinataria de esa vocación profética de anuncio y de denuncia. Y de alguna forma, en ese camino se encuentran todas las personas que buscan un sentido para su vida y luchan por una sociedad más justa.

PALABRAS DE GRACIA

Pero la misión del profeta no es fácil. En la sinagoga de Nazaret, Jesús leyó un texto que se encontraba en el libro de Isaías. Y tuvo la osadía de añadir: Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír” (Lc 4,21). Se suele decir que, admirando sus palabras llenas de gracia, las gentes de su pueblo primero lo aceptaron y después lo rechazaron.

Pero tal vez hay que revisar esa traducción. Los vecinos de su pueblo, dieron testimonio contra él, escandalizados por su pronunciamiento a favor de una gracia universal. Jesús se arrogaba la misión de pregonar el jubileo de la reconciliación, pero había que omitir las palabras proféticas que anunciaban la venganza de Dios.

Jesús se presentaba como el profeta de un Dios misericordioso. Un Dios que acogía también a los extranjeros y a los paganos. Se comparaba a sí mismo con Elías, que atendió a una viuda de las tierras de Sidón, y con Eliseo, que curó al leproso Naamán, llegado de Siria. El Dios de Jesús era incompatible con las fronteras de los nacionalismos.

MENSAJE Y MENSAJERO

Las gentes de la aldea en la que Jesús se había criado no podían soportar que el hijo de José les cambiara su idea de Dios. Evidentemente, lo consideraron como un blasfemo. Y, según la Ley de Moisés, los blasfemos habían de ser castigados con la muerte (Lev 24,16).

• “Ningún profeta es bien mirado en su tierra”. El evangelio pone en boca de Jesús este refrán. Él fue rechazado en el pueblo donde se había criado y por las gentes con las que había convivido. También hoy los pueblos cristianos rechazan su doctrina y hasta su nombre.

• “Ningún profeta es bien mirado en su tierra”. A lo largo de los tiempos, el refrán ha podido aplicarse a la Iglesia. Por fuerza habría de ser perseguida la comunidad que trata de predicar la reconciliación entre las gentes y las comunidades divididas y enfrentadas.

• “Ningún profeta es bien mirado en su tierra”. Bien lo saben los evangelizadores de hoy. Sus vecinos y parientes, por al no aceptar el mensaje de la gracia, rechazan también al mensajero que lo anuncia.

Leyendo la Escritura (TOC3-13) por JR Flecha

“Andad, comed buenas tajadas y bebed vino dulce”. Sacadas de su contexto, esas palabras parecen una exhortación al disfrute de una fiesta abundante en manjares. Y así es. Sin embargo, estas palabras no son el pregón de una fiesta egoísta, sino abierta a los demás y a Dios: “Enviad porciones a quien no tiene, pues es un día consagrado a nuestro Dios”.

Así hablan Nehemías, el gobernador, Esdras, el sacerdote y letrado y los levitas que enseñan al pueblo y sirven al Señor. El pueblo ha regresado del exilio padecido en Babilonia. Se celebra con júbilo la fiesta de los Tabernáculos. Con esa ceremonia se puede decir que nace el Judaísmo (Neh 8, 2-10).

Proclamado en la liturgia cristiana de hoy, este relato subraya la importancia de proclamar y escuchar en la asamblea la palabra de Dios. En ella encuentra la comunidad la luz del Señor y la fuerza para recorrer el camino de la vida. Con razón añade el texto: “No estéis tristes, pues el gozo en el Señor es vuestra fortaleza.

EL UNGIDO Y ENVIADO

También el evangelio nos introduce en una escena semejante, aunque mucho más humilde. Jesús ha empezado a enseñar en las sinagogas de la comarca de Galilea, acompañado por la buena acogida y la alabanza de las gentes.

Un día regresa a Nazaret, la aldea donde se había criado. Como era su costumbre, también allí acudió el sábado a la sinagoga y se puso en pie para hacer la lectura. El texto del evangelio de Lucas reconstruye minuciosamente la escena (Lc 4, 16-21). Jesús lee un pasaje contenido en el libro de Isaías en el que se contienen tres puntos de una misma profecía:

• El Espíritu de Dios reposa sobre el Mesías y lo unge para la misión. No se olvide que “Mesías” y “Cristo” se pueden traducir precisamente por el “Ungido”.

• La unción del Espíritu lo prepara para una triple misión: liberar a los cautivos, sanar a los enfermos y anunciar una buena noticia a los pobres.

• El Mesías es enviado a proclamar ante su pueblo la celebración del jubileo, es decir, el año de gracia del Señor y de condonación de las deudas.

LA PALABRA Y LA VIDA

El texto evangélico todavía nos hace imaginar a los fieles que han acudido a la sinagoga. Conocen a Jesús desde que era un niño. Lo reconocen como el hijo del carpintero. Permanecen atentos esperando el comentario que habrá de hacer uno como él que no ha tenido especiales estudios de los textos sagrados.

Para asombro de todos, Jesús se limitó a decir: “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”. El evangelio anotará a continuación las reacciones de la asamblea a esta declaración. Pero, por ahora, la liturgia de este día nos invita a detenernos ahí.

• “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”. Estas palabras contienen una revelación. Efectivamente, en Jesús se cumplían las antiguas profecías. Él era y es el Mesías enviado por Dios. Su misión es liberadora y sanadora.

• “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”. Estas palabras se cumplen también en la realidad presente de la Iglesia. Enviada por Dios, ha de hacerse cargo de los marginados anunciar a los pobres el mensaje de su dignidad y propiciar la reconciliación universal.

• “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”. Estas palabras nos recuerdan que la Escritura Santa no es una reliquia del pasado. Es una voz que nos invita a la escucha. Es un mensaje que resuena vivo y activo para cada uno de nosotros.

Tu espíritu nos vuelve a liberar (TOC3-13)

Mensajes por la paz de Juan Pablo II y de Benedicto XVI

Todos andamos trabajando estos días la PAZ y su innegable valor para TODAS las personas. Desde aquí podéis acercaros a los mensajes que para la JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ nos dirije Benedicto XVI desde que comenzara su pontificaco en 2006 (leer mensajes).
Asimismo son igualmente interesantes los que con el mismo motivo pronunció su antecesor Juan Pablo II entre 1979 y 2005 (leer mensajes)

Con los niños de Europa (Infancia Misionera 2013)

Llegamos a finales de enero y tenemos a la vuelta de la esquina la Jornada de la Infancia Misionera que este año se celebra el próximo domingo día 27, tercer domingo del Tiempo Ordinario. Os enlazo la página donde podéis encontrar numeroso material para trabajar con los más pequeños (carteles, huchas, marcapáginas, calendario, guiones para la clase de religión y para la catequesis...) VER MÁS INFORMACIÓN

¿Qué es para mí la Biblia?

El signo de Caná (TOC2-13)

“Como un joven se casa con su novia, así se desposa el que te construyó; la alegría que encuentra el marido con su esposa, la encontrará tu Dios contigo” (Is 62,5). Un anónimo profeta del tiempo posterior al exilio dedica estos hermosos versos a la reconstrucción de la ciudad de Jerusalén.

La idea de la alianza de Dios con su pueblo era antigua y persistente en la historia de Israel. Podía ser entendida según el modelo de los pactos entre un rey poderoso y otros reyes vasallos que buscaban protección en él. Pero con mucha frecuencia esa alianza se entendió como una entrega esponsal, en la que Dios se entregaba a su pueblo y exigía de él fidelidad.

Como hicieran Oseas, Jeremías y Ezequiel, este anónimo profeta no tiene empacho en emplear la imagen del amor matrimonial para referirse a las relaciones de Dios con la Ciudad Santa. La elección y la ternura, el amor y la fecundidad son ideas que han de reforzar la conciencia de todos los que viven en Jerusalén o peregrina hasta ella.
EL AGUA Y EL VINO

Pues bien, la imagen del amor esponsal había de perdurar también en el Nuevo Testamento para reflejar las relaciones de Jesús con la nueva comunidad. En el evangelio de Juan y sólo en él se encuentra el relato de la participación de Jesús en una boda celebrada en el pueblo de Caná de Galilea (Jn 2, 1-11). En él sobresalen algunos detalles significativos:

• El texto sitúa esta fiesta “a los tres días” a contar desde el encuentro de Jesús con Natanael. La referencia al tercer día, recuerda la manifestación de Dios en el monte Sinaí (Ex 19,16) y anticipa la definitiva manifestación de Dios en la resurrección de Cristo. En medio se sitúa esta “hora” de Jesús que preanuncia su gloria.

• En Caná, ocupa un puesto central el vino. Cuando llega a faltar, Jesús no lo crea de la nada. Convierte en vino el agua de las purificaciones de los judíos. No empieza a existir el vino de la nueva alianza sin el agua de la fe de Israel. El don de Dios viene en ayuda del esfuerzo humano, como escribió Benedicto XVI en su libro “Jesús de Nazaret” (I, 299).

• Con este primer “signo” Jesús manifestó su gloria, como Dios había manifestado su gloria en el Sinaí. Y sus discípulos creyeron en él. El camino de la fe se había iniciado ya gracias a la indicación del Bautista sobre Jesús. Se había manifestado en el seguimiento. Ahora, “al tercer día”, se afianza la fe en quien renueva la alianza con el vino de la fiesta.

MARÍA Y LA FE
La meditación del relato de las bodas de Caná no puede prescindir de la presencia de María. No se puede olvidar que en él sitúa el evangelio de Juan las dos únicas frases que a ella le atribuye.

• “No les queda vino”. María está atenta a las necesidades de sus amigos y conocidos. En ella se ha visto reflejada la Iglesia, según afirma el Concilio Vaticano II. También ella ha de prestar atención a una humanidad insatisfecha y dolorida, que ha perdido las razones para vivir y las razones para esperar.

• “Haced lo que él diga”. María sabe que la salvación, como la fiesta de la vida, es siempre don de Dios. Pero sabe que la humanidad ha de estar preparada para acoger esa salvación y hacer posible la alegría. La fe es un don de Dios, pero sólo crecerá si ponemos las condiciones humanas para que eche raíces en nuestra vida y en nuestra sociedad.

Haced lo que Él os diga (TOC2-13)

Mensajes de peques para la paz

Color esperanza -Diego Torres- Karaoke

Hazme un instrumento de tu PAZ



Letra:
DONDE HAY DUDA QUE LLEVE YO TU FE DONDE HAY ODIO QUE LLEVE YO TU AMOR DONDE HAY DESESPERO QUE LLEVE YO ESPERANZA DONDE HAY TINIEBLAS QUE LLEVE YO TU LUZ DONDE HAY TRISTEZA QUE LLEVE TU ALEGRIA SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ OH MAESTRO QUE YO NO BUSQUE TANTO SER CONSOLADO COMO CONSOLAR SER COMPRENDIDO COMO COMPRENDER SER AMADO COMO AMAR PORQUE ES DANDO ES QUE SE RECIBE Y PERDONANDO QUE SE ALCANZA EL PERDON Y MURIENDO SE RESUCITA A LA VIDA ETERNA SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ SEÑOR HAZ DE MI UN INSTRUMENTO DE TU PAZ

Bautismo del Señor ciclo C

Bautismo del Siervo de Dios (NAVC-13)


“Mirad a mi siervo, a quien sostengo, mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones” (Is 42,1). Esas palabras  del primer canto del Siervo de Yahvéh, que encontramos en el libro del profeta Isaías, nos introducen en la liturgia de hoy. 

La imagen es, al mismo tiempo, misteriosa y elocuente. El anónimo “siervo” de Dios parece referirse a un discípulo predilecto. Es elegido por el Señor como profeta. Escucha atentamente la voz de lo Alto. Actúa como testigo de la voluntad de Dios. Y parece destinado a un martirio que resulta salvador para los demás.  

Esas palabras podrían referirse hoy a todos los creyentes. También nosotros hemos sido elegidos y llamados por Dios. Sabemos que sobre nosotros descasa su espíritu. Y creemos que hemos sido enviados a difundir por el mundo un ideal que nos trasciende, un mensaje que es superior al mensajero. El de la justicia que el Dios justo espera de esta tierra. 

EL ANUNCIO

Pero estas palabras del libro de Isaías nos hacen pensar en el Bautismo de Jesús. En el evangelio de Lucas (Lc 3, 15-16. 21-22) escuchamos una vez más la voz de Juan el Bautista. Alejado de la algarabía de Jerusalén, se ha retirado a las orillas del Jordán para anunciar la próxima venida del Mesías. Tres puntos resumen ese anuncio.

• “Yo os bautizo con agua, pero viene el que puede más que yo”. El bautismo de Juan recuerda a su pueblo la figura de Josué, el paso del Jordán y el don de la tierra prometida. Y le recuerda también la voz ardiente del profeta Elías, defensor del único Dios. Y sobre todo anticipa la llegada de Aquel que asumirá la misión de Josué y la de Elías. 

• “Yo no merezco desatarle la correa de sus sandalias”. Ante el Mesías que ha de venir, Juan se considera más indigno que un esclavo. Él es tan sólo una voz que resuena en la soledad del desierto.

• “Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego”. El Mesías Jesús, en efecto, sumerge a los creyentes en el baño del Espíritu, Señor y dador de vida. Y los ilumina con el fuego del amor que unifica las lenguas

LA REVELACIÓN

Con todo, el evangelio de Lucas pasa por alto el ministerio de Juan: “En un bautismo general, Jesús también se bautizó”. El precursor ha cumplido su misión. De acuerdo con la teología de Lucas, importa subrayar la oración de Jesús. Una oración que es revelación y escucha: “Mientras oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo sobre él en forma de paloma, y vino una voz del cielo: Tú eres mi hijo, el amado, el predilecto”. 

• “Tú eres mi hijo”. La fe cristiana nos lleva a recordar las palabras del salmo: “Tú eres mi hijo; yo te he engendrado hoy” (Sal 2,7). Como Jesús, nosotros reconocemos a Dios como Padre al escuchar su palabra. 

• “El amado”. En el libro del Génesis leemos la orden de Dios a Abraham: “Toma a tu hijo único, Isaac, al que amas…y ofrécelo en holocausto” (Gén 22,2). Como Isaac, también Jesús descubre en su bautismo un camino que lleva al sacrificio.

• “El predilecto”. En el primer poema del Siervo de Yhavéh, Dios lo llama “mi elegido en quien se complace mi alma” (Is 42,1). La predilección de Dios afianza la confianza de Jesús en su Padre y sustenta la nuestra.

Como ha escrito Benedicto XVI en su libro “Jesús de Nazaret” (I,47), en su bautismo Jesús “se presenta ante nosotros como el Hijo predilecto, que si por un lado es totalmente Otro, precisamente por ello puede ser contemporáneo de todos nosotros”.

Colorear el Año litúrgico con Familia Católica

Nuestra amiga Xhonane del blog de Familia Católica tiene una entrada que recopila un sinfín de enlaces para encontrar dibujos para colorear las principales fiestas del Año litúrgico. Merece mucho la pena hacer una visita.

El año litúrgico y su liturgia por D. Julián López Martín

Dos libros del mismo autor, Mons. D. Julián López Martín, obispo de León. El primero "El año litúrgico"  en el que a lo largo de 275 páginas desgrana el sentido profundo de cada momento del año cristiano. El segundo, "La liturgia de la Iglesia" en la que se ocupa del hecho litúrgico en la economía de la salvación y en la historia, la celebración, la eucaristía, los sacramentos y sacramentales, la santificación de las horas y la espiritualidad litúrgica y de su relación con otros aspectos de la vida de la Iglesia. Sendas obras son un referente en la teología litúrgica contemporánea. Publicadas por la BAC (Biblioteca de Autores Cristianos) tienen un precio de unos 9 y 19 euros respectivamente.

El año litúrgico como temas

La web de la diócesis de Ciudad Real nos presenta unas reflexiones sistematizadas sobre los tiempos litúrgicos a lo largo de trece temas de una extensión de unos dos o tres folios que concluyen siempre con unas preguntas de recopilación y refresco. Interesante.

La importancia de los gestos y las posturas para el cristiano

Año litúrgico. 3propuestas de Fano


Calendarios litúrgicos. Acontecimientos y fiestas.


Estos Magos que listos son (NAVC-12epifania)

6 de enero (NAVC-12Epifanía)

El diálogo de la Salvación (NAVC-12Epifanía) por JR-Flecha

“¡Levántate, brilla Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!” Nos resulta familiar este grito que se encuentra en el libro de Isaías (Is 60 1). Con él se abre la primera lectura de la misa en esta Solemnidad de la Epifanía del Señor. Jerusalén resplandece no por su propia luz, sino por la gloria del Señor que brilla sobre ella.

Jerusalén representa la tradición judía, la riqueza de la cultura hebrea, su historia leída a la luz de la fe, el tesoro de las escrituras santas. Todo eso ha sido dispuesto por Dios para iluminar a los pueblos. La elección de Israel es un privilegio, pero lleva consigo una misión universal. Los pueblos están llamados a caminar a su luz.

Ahora bien, el texto reconoce que también esos pueblos tienen sus riquezas. Si ellos reciben de Jerusalén la luz para el camino, también pueden darle un gran tesoro de experiencia y de sabiduría. Los camellos y dromedarios, el oro y el incienso representan todo lo que las otras culturas y tradiciones pueden aportar al diálogo de la salvación universal.

EL CAMINO DE LA FE

Ese texto profético sirve de cañamazo al relato evangélico de la llegada de los Magos que hoy se proclama (Mt 2, 1-12). Los Magos, en primer lugar “representan el camino de las religiones hacia Cristo, así como la autosuperación de la ciencia con vistas a él”, como ha escrito Benedicto XVI en su libro “La infancia de Jesús” (p. 101).

Por otra parte, el episodio de los Magos nos recuerda que la presencia de Jesús en el mundo desencadena sentimientos encontrados. El nacimiento de Jesús suscita la búsqueda y el reconocimiento, la adoración y el don en el ánimo de los Magos. Pero suscita también en el corazón de Herodes la turbación y los celos, el rechazo y la voluntad de muerte.

En tercer lugar, el relato de los Magos nos presenta las mediaciones de la salvación. La aparición de la estrella nos recuerda que Dios se ha manifestado y se manifiesta a través de su creación. La referencia de los escribas a un profeta nos indica la importancia de escrutar las Escrituras para hallar el camino que lleva al Rey y Pastor de nuestra historia y nuestra vida.

LA BÚSQUEDA DE LOS MAGOS

“¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”. He ahí las únicas palabras que se ponen en boca de los Magos. Con ellas revela el evangelista la intención de todo el relato.
• “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?” Esa pregunta es ya un preámbulo de la fe. En su carta “La Puerta de la fe”, Benedicto XVI afirma que “muchas personas, aun no reconociendo en ellos el don de la fe, buscan con sinceridad el sentido último y la verdad definitiva de su existencia y del mundo. Esta búsqueda… lleva a las personas por el camino que conduce al misterio de Dios” (PF 10).

• “Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”. En esa frase se subrayan tres de los pasos del camino de la fe. El primero –la aparición de la estrella- no depende de nosotros. Pero es bueno saber que los signos de la salvación están ahí. El segundo paso nos lleva a mirar y relacionar los signos con su significado. Todo es huella de Dios. Y todo nos lleva a Cristo. El tercer paso es la adoración, que reconoce en Jesús al único Salvador.

Felices en lo pobre, pero juntos (NAVC-12 sagrada familia)

Una familia en búsqueda (por JR Flecha)

“El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros”. Estas máximas de humana sabiduría no han perdido actualidad a pesar del paso de los siglos. Esta lectura del libro del Eclesiástico no es aplicable solamente a una sociedad patriarcal (Eclo 3). El respeto al padre y a la madre tiene una validez universal.

En nuestro tiempo cada generación se cree autosuficiente. Pero ese desmembrarse de los eslabones de la cadena no favorece a nadie. Parece que se gana en libertad, pero se pierde en cercanía e intimidad, en cariño y ternura, en colaboración y solidaridad. La familia no puede convertirse en un haz de intereses.

Esas normas judías no sólo reflejan una concepción social o un código de educación y buenos modales. El texto se refiere una y otra vez a Dios. “Al que honra a su madre, el Señor lo escucha”. No se puede olvidar este cruce de lo horizontal y lo vertical. El amor en las relaciones familiares es una especie de culto. Amar a la familia es un acto de oración.
EL ENCUENTRO

También Jesús ha crecido en el seno de una familia. Con mucha frecuencia imaginamos el hogar de Nazaret como un remanso de paz y de armonía. Pero el texto evangélico que se proclama en esta fiesta de la Sagrada Familia resulta sorprendente. Son muchas las lecciones que en él se contienen.

• Para empezar, el evangelio nos sugiere que también aquella familia hubo de afrontar disgustos y malentendidos. La Encarnación del Hijo de Dios no le ahorró el difícil camino de las relaciones humanas. José y María se asemejan a muchos padres y madres que han de buscar con angustia a sus hijos.

• En un segundo momento, vemos a Jesús dar los pasos hacia la madurez humana. Pero observamos que su madurez es integral. No se puede crecer en edad, sin avanzar en el cultivo del espíritu. La sabiduría y la gracia no se oponían en él. Y no pueden oponerse en la evolución de los hijos de este tiempo actual.

• El relato de la pérdida de Jesús en el templo tiene mucha relación con los relatos de su pasión y muerte. En ambos casos, Jesús permanece “perdido” durante tres días. En ambos casos es encontrado de nuevo mientras explica las Escrituras: primero a su familia y después a los discípulos de Emaús. Y así ha de ser encontrado siempre.
LAS PREGUNTAS
En el momento del encuentro de Jesús en el templo se produce un cruce de preguntas entre María y Jesús. En torno a ellas puede centrarse nuestra oración:

• “Hijo, ¿por qué nos has tratado así?” María se plantea un serio interrogante. No acierta a comprender a su Hijo. Esta es la pregunta que muchos creyentes han dirigido siempre a Dios. Orar es, entre otras cosas, tratar de adivinar los planes del Señor.

• “¿Por qué me buscabais?” A la pregunta de María, Jesús responde con esta primera pregunta. La búsqueda es una actitud típica de los creyentes. Pero el que busca a Dios ha de plantearse con frecuencia las razones últimas de su búsqueda

• “¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?” La segunda pregunta de Jesús se dirige a todos los que creen conocerlo. Jesús confiesa que la Ley de Dios es su casa y que la Casa de Dios es su ley. Estar ahí y estar así es su vocación y su misión.

Sagrada Familia (NAVC-12)

Feliz celebración del nacimiento del Señor Jesús


Visita de la madre del Señor (ADVC4-12)

Encuentro y profecía (ADVC4-12)


A Belén había llegado Ruth en el tiempo en que se segaba la cebada. Con la llegada de aquella extranjera se preparaba un futuro glorioso. De su familia había de nacer el rey David. Pero el profeta Miqueas no mira al pasado cuando ve en aquel lugar el origen de un reinado futuro. De Belén, pequeña entre las aldeas de Judá, saldrá el jefe de Israel.

Esta profecía de Miqueas no puede ser olvidada. De hecho, la encontraremos de nuevo en el Evangelio según San Mateo. A ella se remiten los sabios, cuando el rey Herodes les consulta sobre el lugar de nacimiento del Rey de los judíos. Un misterioso rey al que vienen buscando los Magos llegados del Oriente.

Belén es más que una pequeña aldea perdida en el recuerdo. Belén es también la esperanza de un mundo renacido. Belén es la promesa de la paz y de la justicia. También es la promesa de la vida. No en vano el profeta Miqueas alude de forma misteriosa a la madre que da a luz, para situar el tiempo del jefe de Israel.

EL DON DE LA VIDA

La vida se hace especialmente presente en el Evangelio que hoy se proclama (Lc 1, 39-45). En él se narra la visita de María de Nazaret a su pariente Isabel. Las dos mujeres llevan la vida de un bebé en sus entrañas. Una vida que es en primer lugar un don exclusivo de Dios, dadas las condiciones de sus madres.

Para María y para Isabel, por otra parte,  la vida de sus hijos es un signo de la escucha y de la acogida de la palabra de Dios. Es la palabra de Dios la que marca los plazos del tiempo. Y la que hace posible lo imposible. Ellas han sabido escuchar la voz de lo Alto. Y por eso han entrado en la órbita de la vida y de la salvación.

Las dos mujeres están llenas del Espíritu de Dios. Así  le había dicho el ángel a María: “el Espíritu de Dios te cubrirá con su sombra”. Ahora, se dice de Isabel que, llena del Espíritu Santo, proclama a María como la bendita entre las mujeres y como madre del fruto más bendito de la tierra.

LA CREENCIA Y LA FE

El Evangelio de hoy se cierra con otra frase inolvidable de Isabel:: “Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”. Es ésta la primera de todas las bienaventuranzas de la nueva era de la salvación.

• “Dichosa tú que has creído”. La creencia de María no era una simple credulidad. Ante el anuncio del Ángel, ella había querido saber. Mostraba sus dudas. No era fácil comprender el anuncio. Ni aceptar una responsabilidad no esperada. Y, sin embargo creyó.
• “Dichosa tú que has creído”. La creencia de María no obedecía a un deseo de sobresalir entre las gentes de su pueblo. Sospechaba ella lo que aquella maternidad podía costarle. El ángel parecía adivinar sus temores. Y sin embargo creyó.

Recicla tu corazón

Haz latir el corazón del mundo

¿En qué creen los que no creen?

Diálogo ateísmo-creyente católico. Con la aparición de la revista Liberal el 22 de marzo de 1995 el cardenal Carlo Maria Martini y Umberto Eco iniciaron una serie de contactos epistolares de manera trimestral. A lo largo de sus páginas se sustancian cuatro exposiciones de otros tantos temas:
- La esperanza ante el apocalipsis o el fin del mundo
- El inicio de la vida
- La participación en la celebración de los misterios
- El principio de la ética

En un segundo momento, y dado el gran seguimiento de estos intercambios dialogales se unen a la dialéctica dos filósofos, dos periodistas y dos políticos que abundan en los temas desde diversas ópticas.

Libro de 166 páginas, Ediciones Temas de hoy, en su formato de booket tiene un precio de unos 12 euros.

Una visita muy especial (ADVC4-12)