Enlaces a recursos sobre el AÑO LITÚRGICO en educarconjesus

El cedro y la mostaza Mc 4,26-34 (TOB11-18)

En la primera lectura que se lee en este domingo, el profeta Ezequiel (Ez 17,22-24) presenta las esperanzas de Israel bajo la imagen de un alto cedro. De su cumbre tomará el Señor una ramita, la plantará en la montaña más alta y ella irá creciendo hasta llegar a acoger a todas las aves que cruzan los cielos.
La parábola es un canto de esperanza. Habla de Dios y recuerda su misericordia con relación a su pueblo. De hecho, anuncia el futuro de Israel, convertido en meta de peregrinación para todos los pueblos.
De paso, el profeta nos ofrece a todos una enseñanza moral. Dios tiene sus propios planes. El Señor humilla a los árboles más altos, pero ensalza a los árboles más humildes, seca los árboles lozanos, y hace florecer a los árboles aparentemente secos.

 LA SEMILLA Y LA MOSTAZA
Por su parte, el texto del evangelio que hoy se proclama (Mc 4,26-34) nos ofrece dos pequeños parábolas: la de la semilla que crece sola y la del grano de mostaza. Ambas nos trasladan al campo. Pero pronto nos revelan las claves secretas de nuestra vida. De hecho,  abren ante nuestros ojos el camino de la esperanza y sus dos tentaciones fundamentales.
• La parábola de la semilla que crece sola es propia y exclusiva del evangelio según Marcos. Un hombre arroja en tierra la semilla y se va. Hace su vida ordinaria, durante el día y la noche, pero “la semilla germina y va creciendo sin que él sepa cómo”. Una denuncia de la tentación de presunción. No tienen razón los que se atribuyen a sí mismos el fruto de la esperanza. El mensaje por sí mismo tiene la fuerza que no puede prestarle el mensajero.
• La parábola del grano de mostaza nos presenta una semilla insignificante, que habrá de crecer hasta convertirse en un árbol, que un día ofrecerá cobijo a las aves del cielo. Nos ayuda a repensar la diferencia entre la humildad de los principios y el esplendor final de toda obra buena. Buena lección para todos los desesperanzados que no se atreven a confiar en el valor del mensaje ni a mirar con esperanza el futuro que promete.

LA ENSEÑANZA EN PARÁBOLAS
Después de recoger las dos parábolas de Jesús, el evangelista hace un breve resumen de la enseñanza apostólica de Jesús, que reduce a muy pocas palabras: “Con muchas parábolas exponía la palabra, acomodándose  a su entender”.
• Con esta frase tan sencilla, el evangelista parece estar trazando un esquema pedagógico, válido para creyentes y no creyentes. Pero seguramente trata de explicar la lentitud con que se está difundiendo en su tiempo el mensaje de Jesús.
• En segundo lugar, el evangelista parece recoger una frase que resume el ideal de la enseñanza de los apóstoles y sus sucesores. La Iglesia entera habrá de acercarse con sencillez y paciencia, acomodándose al entender de las gentes.
• Finalmente, el evangelista deja en su texto una enseñanza específica para los cristianos. Todos han de ver con humildad y esperanza la expansión del evangelio. Cada uno de ellos ha de sembrar con generosidad el mensaje.

Diversidad religiosa

Este libro no es ningún tratado sobre la fe de las religiones presentes en España, aunque se hable de ello. Ni es un estudio de sociología religiosa, aunque también se mencione este tema. Tampoco es un manual sobre la fenomenología religiosa, aunque ella esté presente en todo el texto. Este libro no es nada de todo lo anterior, aunque necesita de todo ello. Su objetivo es otro: pretende ofrecer al lector un instrumento para conocer y entender las creencias que viven algunos de sus conciudadanos.
En muchos aspectos, España es plural y diversa. Lo es culturalmente y también en el ámbito religioso. La sociedad española es abierta y madura. La diversidad en España ha aumentado como resultado de la importante inmigración de los últimos años. Esta nueva realidad plantea nuevos problemas. Uno de ellos es aprender a convivir desde la diferencia, respetando la diversidad sin ser indiferentes a las creencias de los otros.



Autor: Jordi López Campos
Editorial PPC
ISBN 9788428823913
256 páginas
Precio: 15 euros (6,49 en ebook)

El demonio y la mentira Mc 3,20-35

“Establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón» (Gén 3,15). Esa es la sentencia que Dios pronuncia contra la serpiente que ha engañado a Eva.
De la serpiente había salido la primera “noticia falsa”, como ha subrayado el papa Francisco. Dios había permitido comer de todos los árboles del jardín, menos uno. Y la serpiente decía a la mujer que Dios había prohibido comer de todos los árboles.
Con razón dirá Jesús que el maligno es mentiroso desde el principio. El pecado es aceptar la mentira en lugar de esforzarse por defender la verdad. El poder del demonio radica siempre en la falsedad, en el engaño.
Pero ya desde los orígenes, Dios promete el triunfo del bien sobre el mal. Con toda razón el salmo responsorial (Sal 129) proclama que “del Señor viene la misericordia, la redención copiosa”. Los creyentes en Cristo confiesan y esperan tener asegurada  una casa que dura eternamente (2 Cor 5,1).
  
EL PODER DEL MAESTRO
En su exhortación Gaudete et exsultate, el papa Francisco ha escrito que el demonio “no es un mito, una representación, un símbolo, una figura o una idea. Ese engaño nos lleva a bajar los brazos, a descuidarnos y a quedar más expuestos” (GE 161).
Pues bien, el evangelio de hoy nos habla del demonio (Mc 3,20-35). Al ver que Jesús domina al espíritu del mal, algunos escribas se atreven a sentenciar: “Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios”.
Jesús responde que no es de razón afirmar que Satanás puede expulsar a Satanás. Para explicarlo expone tres breves parábolas,  de las que extrae una conclusión:
• “Un reino en guerra civil no puede subsistir. Una familia dividida no puede subsistir. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata”.
• “Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido”. Por tanto, si Jesús expulsa los demonios, demuestra el poder divino del Maestro.

EL ESPÍRITU DE LA VERDAD
El texto evangélico incluye, una seria advertencia de Jesús: “Creedme, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre”.
• “Quien blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás”. Quien decide llamar bien al mal se aleja de la verdad y se instala en la mentira. Su misma obstinación le impedirá alejarse del engaño.
• “Quien blasfeme contra el Espíritu Santo cargará con su pecado para siempre”. Quien no reconoce en el Espíritu de Dios la fuente de la misericordia y la luz de la bondad no se arrepentirá para pedir perdón por su error. 

La sangre de la Alianza Mc 14,12.16.22-26 (Corpus)

 “Esta es la sangre de la alianza que hace el Señor con vosotros, sobre todos estos mandatos” (Éx 24,8).  Con la sangre de las vacas ofrecidas en sacrificio rocía Moisés a su pueblo, para ratificar el pacto que le ha ofrecido el Señor.
Dios se presenta a su pueblo como el liberador. Recuerda lo que ha hecho por él al sacarlo de la esclavitud de Egipto y ponerlo en el camino de la libertad. En ese contexto, los mandamientos no son una orden caprichosa. Resumen la tarea que ha de responder al don. Son el itinerario que ha de recorrer el pueblo para ser verdaderamente libre.
Y la sangre derramada es el signo que expresa la iniciativa gratuita de ese Dios que ha ofrecido a su pueblo una alianza de colaboración, es decir un pacto de liberación. 
Pero Cristo no ha usado la sangre de machos cabríos ni de becerros, sino la suya propia. Con su sangre purifica nuestra conciencia de las obras muertas (Heb 9,11-15)

EL PAN
Jesús había previsto en Jerusalén un lugar para comer la Pascua con sus discípulos. Mientras comían, tomo un pan, pronuncio la bendición y se lo entregó; diciendo: “Tomad, esto es mi cuerpo”.
Como ha dicho el papa Francisco, “con este gesto y con estas palabras, Él asigna al pan una función que ya no es la de simple alimento físico, sino la de hacer presente su Persona en medio de la comunidad de los creyentes” (7.6.2015).
• El pan era en aquellas horas con las que se cerraba su camino terrenal, el sacramento de su entrega por nosotros y por nuestra salvación.
• El pan es en este momento concreto de nuestra historia, el signo que significa y realiza su presencia entre nosotros.
• El pan nos ha de comprometer siempre a tratar de realizar la comunión fraternal entre todos nosotros.      

EL VINO
Pero la sangre aparece también en el relato evangélico que se proclama en esta fiesta del Cuerpo y Sangre de Cristo (Mc 14,12-16.22-26). Tomando una copa, Jesús pronunció la acción de gracias y la pasó a sus discípulos. Al gesto acompañaban las palabras de la revelación: “Esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos”.
• San Fulgencio de Ruspe nos dejó escrito que “los fieles que aman a Dios y a su prójimo deben beber el cáliz del amor del Señor”. 
• San Juan de Ávila predicaba que “el mismo cuerpo que en la cruz estuvo, la misma sangre que se derramó, ese comemos y esa bebemos, en memoria de aquella sagrada pasión que se celebró en remisión de nuestros pecados”. 
• El papa Francisco nos ha dicho que “el Cristo que nos nutre bajo las especies consagradas del pan y del vino es el mismo que viene a nuestro encuentro en los acontecimientos cotidianos: está en el pobre que tiende la mano, está en el que sufre e implora ayuda, está en el hermano que pide nuestra disponibilidad y espera nuestra acogida”.

Educar usando las nuevas tecnologías

DECÁLOGO
1. Usar los medios actuales para enseñar y aprender con los alumnos, desde las plataformas en las que ellos interactúan: Whatsapp, youtube, tuenti, twiter...
2. El profesor es un guía en este proceso, no el máximo conocedor de todos los medios disponibles. A veces los profesores aprenden a usar los programas gracias a los alumnos.
3. Estar al día. El profesor tendría que estar al día de las nuevas formas de comunicar y dispuesto a aprender en todo momento.
4. Transmitir valores. Si no, todo quedará en una técnica novedosa.
5. ¿Qué valores? Yo los busco en las Bienaventuranzas que predicó Jesús (Mt 5, 1-12).
6. No olvidar a los padres y madres. Y darles un medio para comunicarse en las nuevas tecnologías, como un Aula Virtual para padres.
7. Tiempo para la reflexión. Dedicar tiempo a reflexionar lo trabajado y a preparar lo próximo.
8. Ser creativos y aprovechar los recursos que se tienen en ese momento, aunque sea pocos.
9 Tener un corazón joven. Las nuevas tecnologías son una "nueva oportunidad de enseñar y de aprender", no un problema que tengo que solucionar.
10. Ser un buscador incansable de la felicidad en el mundo en que vivimos. Esto es una aventura diaria, en la que se encuentran y comparten muchas personas.
(Fuente: Revista Diócesis de Málaga-Edición Verano. 25 de agosto de 2013 - Año XVI - Nº 830)