Enlaces a recursos sobre el AÑO LITÚRGICO en educarconjesus

Pentecostés

Enlaces que te reportan información sobre esta fiesta:

1) Artículo generalista
2)Comentario a las lecturas de Pentecostés
3)Buen artículo sobre origen, historia y elementos que se refuerza con un anexo de enlaces sobre el tema interesantes

Ascensión del Señor Lc 24,51-52 Detectives



Solución: "Y mientras los bendecía se separ´po de ellos y fue elevado al cielo. Ellos, después de postrarse ante él, se volvieron a Jerusalén rebosantes de alegría"

Enlaces sobre sacramentos (I)

Para ampliar conocimientos sobre los elementos, ritos... os ofrezco los siguientes lugares para estos dos temas:

1) IMPOSICIÓN DE LAS MANOS: dos lugares, el PRIMERO es un artículo más breve mientras que el SEGUNDO es más amplio

2) EL ACEITE: el PRIMER artículo es más generalista, la SEGUNDA nos recoge algunas citas bíblicas en las que se hace mención a los mismos

Colorear la oveja perdida

Colorea las ovejas perdidas en el dibujo


Oveja perdida Jn 10,11-18


Oveja Perdida. Laberinto

Parábola de la oveja perdida. Vídeo-canción

Parábola de la oveja perdida. Vídeo

Historia con marionetas para los más peques

Encuentro con la oveja perdida


"Queda prohibido"

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber qué hacer,
tener miedo a tus recuerdos

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.


Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus dudas y mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles sólo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
no creer en Dios y hacer tu destino,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte,
olvidar sus ojos, su risa, todo,
porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha

Queda prohibido no crear tu historia,
dejar de dar las gracias a Dios por tu vida,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da,
también te lo quita.


Queda prohibido no buscar tu FELICIDAD,
no vivir tu vida con una actitud POSITIVA,
no pensar en que podemos ser MEJORES,
no sentir que sin ti este mundo no sería IGUAL.

Eucaristía. Consagración del pan

SALTO DEL CABALLO



Solución:“Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros, haced esto en memoria mía”.

Eucaristía. Consagración del vino

SALTO DEL CABALLO


Solución: “Esta es mi sangre, sangre de la alianza que se derrama por todos.”

Sacramentos en una palabra

Relaciona cada sacramento con la palabra que resume su significado:

Servicio - Crecimiento - Perdón - Familia - Alimento - Nacimiento - Enfermedad

BAUTISMO:
CONFIRMACIÓN:
EUCARISTÍA:
PENITENCIA:
UNCIÓN DE ENFERMOS:
ORDEN SACERDOTAL:
MATRIMONIO:

(Bautismo-nacimiento, Confirmación-crecimiento, Eucaristía-alimento, Penitencia-perdón, Únción de enfermos-enfermedad, Orden sacerdotal-servicio, Matrimonio-familia)

La Confirmación

Coloca las siguientes palabras en su lugar correspondiente y descubrirás una sencilla definición de este sacramento:

BAUTIZADOS - TESTIGOS - SACRAMENTO - DON - CONFIRMACIÓN - ESPÍRITU

La ................................... es el ..................................... mediante el cual los ........................... reciben el ...................... del ................................ Santo y se compromenten a ser ......................... de Jesús.

(La confirmación es el sacramento mediante el cual los bautizados reciben el don del Espíritu Santo y se compromenten a ser testigos de Jesús.

PARTES DE LA EUCARISTÍA

A) Ordena correctamente las partes de la LITURGIA DE LA PALABRA

- CREDO
- RITO DE ENTRADA
- ORACIÓN DE FIELES
- PALABRA DE DIOS


B) Ordena correctamente las partes de la LITURGIA DE LA EUCARISTÍA

- RITO DE COMUNIÓN
- OFRENDAS
- ORACIÓN EUCARÍSTICA
- DESPEDIDA

Solución A) : rito de entrada, palabra de Dios, credo y oración de los fieles
Solución B): ofrendas, oración eucarística, rito de comunión y despedida

Jesús y Tomás Jn 20,19-31

Lee el pasaje y contesta correctamente (verdadero o falso):
1- Jesús se aparecía a los siete días
2- Estaban todos los apóstoles en las apariciones
3- El discípulo incrédulo se llamaba Mateo
4- Tomás dijo "Señor mío y Dios mío" al reconocer a Jesús
5- Jesús se presentaba siempre con "Paz a vosotros"

Jesús y Tomás Jn 20,19-31

Ordena la siguiente frase:
¿CREES HAS ME PORQUE VISTO?
CREEN DICHOSOS QUE VISTO. LOS HABER SIN

Encuentro Jesús y Tomás

Mensaje Pascual


Pascua. Pintar el Cirio Pascual




¿Qué es la Pascua?

El tiempo pascual comprende cincuenta días (en griego = "pentecostés", vividos y celebrados como un solo día: "los cincuenta días que median entre el domingo de la Resurrección hasta el domingo de Pentecostés se han de celebrar con alegría y júbilo, como si se tratara de un solo y único día festivo, como un gran domingo".

El tiempo pascual es el más fuerte de todo el año, que se inaugura en la Vigilia Pascual y se celebra durante siete semanas hasta Pentecostés.
Es la Pascua (paso) de Cristo, del Señor, que ha pasado el año, que se inaugura en la Vigilia Pascual y se celebra durante siete semanas, hasta Pentecostés. El origen de esta cincuentena se remonta a los orígenes del Año litúrgico. Los judíos tenían ya la "fiesta de las semanas" (Dt 16,9-10), fiesta inicialmente agrícola y luego conmemorativa de la Alianza en el Sinaí, a los cincuenta días de la Pascua.
Los cristianos organizaron muy pronto siete semanas, pero para prolongar la alegría de la Resurrección y para celebrarla al final de los cincuenta días la fiesta de Pentecostés: el don del Espíritu Santo. Ya en el siglo II tenemos el testimonio de Tertuliano que habla de que en este espacio no se ayuna, sino que se vive una prolongada alegría.
Dentro de la Cincuentena se celebra la Ascensión del Señor, ahora no necesariamente a los cuarenta días de la Pascua, sino el domingo séptimo de Pascua, porque la preocupación no es tanto cronológica sino teológica, y la Ascensión pertenece sencillamente al misterio de la Pascua del Señor. Y concluye todo con la donaci6n del Espíritu en Pentecostés.

La unidad de la Cincuentena que da también subrayada por la presencia del Cirio Pascual encendido en todas las celebraciones, hasta el domingo de Pentecostés. Las celebraciones litúrgicas de esta Cincuentena expresan y nos ayudan a vivir el misterio pascual comunicado a los discípulos del Señor Jesús.

Las lecturas de la Palabra de Dios de los ocho domingos de este Tiempo en la Santa Misa están organizados con esa intención. La primera lectura es siempre de los Hechos de los Apóstoles, la historia de la primitiva Iglesia, que en medio de sus debilidades, vivió y difundió la Pascua del Señor Jesús. La segunda lectura cambia según los tres ciclos: la primera carta de San Pedro, la primera carta de San Juan y el libro del Apocalipsis.

En el huerto de los olivos... (Para pensar)

Comparto con vosotros un artículo que alumbró mi amigo Francisco, sacerdote de la diocesís de León, para la revista de la Semana Santa de Ciudad Rodrigo (Salamanca). Espero que las imágenes que he escogido ayuden a su reflexión. Ponte cómodo y siente sus palabras en esa noche oscura, en la Última noche del Señor:

" Es medianoche en el huerto de los olivos.

La furtiva silueta de un hombre atormentado deambula entre los arremolinados árboles buscando respuestas en la lobreguez nocturna. Es Jesús, el nazareno, el predicador ambulante que tantos odios ha acumulado entre los poderosos y que selló su destino acudiendo a celebrar la Pascua a Jerusalén, enjambre de los que desean ver su cadáver colgado de un madero.

Esta noche no es como las demás, la cena pascual con sus discípulos ha tenido tintes de despedida, el pan parecía más amargo que nunca, el vino, avinagrado por una pena profunda, muy profunda. Y lo ojos de Judas, uno de los suyos, de sus amigos, cargados de vergüenza y culpabilidad… Sí, Desde luego que esta noche es distinta. Los malos presagios empapan el ambiente como rocío fúnebre entre las hojas de los ajenos arbustos.

Jesús aspira lentamente. El aire porta aromas de sangre y violencia. Y sus amigos más cercanos, los que él especialmente más necesitaba a esta hora a su lado, no han sido capaces de resistir despiertos siquiera una hora. Contemplando las figuras que dormitan apaciblemente, el nazareno sonríe. Al fin y al cabo él comenzó sólo esta aventura años atrás, en el desierto, y debe ser el sólo el que afronte las consecuencias de su compromiso por el Reino.

Es medianoche en el huerto de los olivos y la temblorosa figura de un hombre angustiado por el destino se introduce en lo más apartado del huerto. Poco a poco ha ido descubriendo en su vida lo que Dios (su Padre) iba pidiéndole, y con determinación él ha intentado responder a esa llamada, a esa vocación, pese a las limitaciones de su ser humano. Han sido varios años pero… ¡qué escaso ha resultado el tiempo con todo lo que queda aún por hacer! Jesús intuye lo que está por venir, quizás esa misma noche. Sabe que es consecuencia de sus actos, de su hablar de un Dios que está a favor de los pobres, los humildes y sencillos; un Dios que se ha encarnado como un mísero ser humano; un Dios con las manos encallecidas del trabajo carpintero que es capaz de llorar con los desheredados de la tierra y reír con sus amigos en la celebración de una boda; un Dios que se acerca a todos aquellos a los que las dignas personas religiosas jamás osarían dirigir la palabra; un Dios, en suma, arrancado de las frías paredes de los suntuosos templos y llevado a la vida misma del ser humano, a su centro, a su corazón.

Nadie quedó impasible ante tales palabras. Nadie, porque los signos de curación y alegría que acompañaban a este mensaje hacían creer a los que nunca habían tenido esperanza que realmente Dios se interesaba por ellos, más aún, que se había convertido en uno de los suyos y compartía sus tristezas y esperanzas, sus fracasos y sus retos, que la salvación era aquí y ahora, que todos estaban invitados a ella. Nadie, porque los poderosos (desde los sacerdotes del templo hasta el administrador romano Pilatos pasando Herodes, rey-vasallo de Roma) no podían permitir que un Dios así se manifestase en medio del pueblo. Dios tenía que estar donde tenía que estar: Encerradito en su templo, con un candado de siete llaves puesto sobre él. Y esas llaves en manos de los “sabios y entendidos”, con la misión de administrar la salvación al populacho con cuentagotas, haciéndoles entender bien clarito quien tiene el poder

Es medianoche en el huerto de los olivos y Jesús sabe que hoy sus enemigos van descargar sobre él todo el odio y rencor. El golpe es inminente, no hay escapatoria. Sabe que cada frase, cada milagro, cada enfrentamiento con las autoridades religiosas que durante esos años protagonizó constituían un escalón más que le acercaba a este momento y, sin embargo, es ahora, al final, con la angustia rebosando en el corazón cuando el hombre se derrumba. Arrodillado en el suelo clama al Padre por su vida. Un solo grito se pierde en la sorda tiniebla. No hay respuesta. Unos instantes después, la figura se incorpora y, todavía cabizbaja, musita para sí: “Tu voluntad, Padre. Tu voluntad.” Jesús eleva su mirada y, tras secarse las lágrimas que inundaban sus ojos, observa como una hilera de lucecitas serpentea zigzagueante saliendo de uno de los caminos de acceso a la ciudad de Jerusalén. Son antorchas que parten de casa de Anás, las portan los guardias del templo, alguien los está guiando.

Los pasos del Nazareno ya no vacilan, mientras camina pausado hacia el lugar donde todavía sus amigos duermen. Piensa para sí: “¿Cómo me recordarán en futuras generaciones, los que conozcan mi historia y deseen seguirme? ¿Me encerrarán en un templo como los judíos han hecho con su Dios o podré compartir mi vida con ellos como yo deseo? ¿Podré pasear por sus calles y sus plazas y podremos recordar juntos que Dios ha sido capaz de darlo todo por ellos sólo por amor? ¡Quién sabe! Eso queda en manos de la libertad del hombre.”


Es medianoche en el huerto de los olivos. Y Un Dios hecho hombre avanza hacia su destino; el que él mismo se ha labrado: Darlo todo, hasta la vida, por los que ama. Las luces se acercan, el sonido de metales que las acompañan revela que son hombres armados los que están a punto de hacer su aparición. Jesús sabe que a partir de ahora los hechos se van a precipitar y que la historia de la salvación se va a escribir con trazos de amor y sangre. De nuevo se vuelve hacia sus discípulos. Van a huir, seguro. El miedo va a doblegar su fidelidad y le van a abandonar. No les culpa; todavía no entienden bien la misión a la que han sido llamados… Ya habrá tiempo. Todo el tiempo.

Los soldados llegan y Judas con ellos. Los peores augurios se cumplen. La traición de un amigo es un sufrimiento más a añadir a los que esperan al Hijo de Dios. Jesús despierta a sus discípulos y les dice: “Ahora ya podéis dormir y descansar. Basta ya. Llegó la hora. Mirad que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.”.

Es medianoche en el huerto de los olivos. La Pasión de Cristo ha comenzado. "

Francisco José Pérez Rodríguez
(cura y cofrade)

Misterio Pascual en 11 imágenes


La oración del huerto. El Greco (1587-96)


El monte calvario o Gólgota

Maqueta que te sitúa el lugar de la crucifixión de Jesús junto a las murallas de Jerusalén. El monte en realidad era una elevación menos acusada del terreno cerca de un camino principal fuera del recinto amurallado.